Tengo pachuchas a las nenas, sobre todo a Claudia, a parte de estar más liado que la pata de un romano (con follones, ¡ojalá fuera trabajo!). Quiero pensar, que antes o después, volveré a "normalizarme".
¿Os he contado alguna vez que el Demonio un día se me apareció, y que me hizo una oferta que a punto estuve de aceptar?, ¿no?, ¡vaya memoria tengo!, ¡pues ahora mismo os lo cuento!
Don Pepe Botero me visitó un domingo, hace la tira de años. Era una época en la que mis padres me aguantaban, y hubo un fin de semana que no tuvieron más remedio que dejarme sólo. Como amante de la cocina que soy, ese día me di un homenaje y me zampé un kilo de mejillones al vapor, seguido de un plato a rebosar de pasta al estilo Miguelillo. Para regarlo, no se me ocurrió otra cosa que mezclar Licor 43 con pacharán, en una cubitera llena de hielo. Entonces tenía un cuerpo de acero y me sentó el litro de brebaje más la comida de maravilla. Para hacer bien la digestión, nada mejor que una siesta de 2 horas en el sofá.
Al despertarme, me llevé un susto bestial. Estaba el innombrable sentado en una silla mirándome. Me cagué del susto, no os digo más.
- Yo.- ¡Vade retro Satanás! - mientras mostraba la cruz que tenía colgada del cuello - ¡avemariapurisimasinpecadocondebidaaa.....!
¿¡Qué por qué me asusto!?, ¿quién no se asustaría en mi lugar, al ver a un tipo con patas de cabra, con cuernos de reno, con talle de color sangre, y cola de anaconda?
Y dicho y hecho.
- Yo.- ¡¡Desaparece!!
- Satanás.- Bueno, venga, vamos a lo que vamos que tengo tarea para un rato. Resulta que he pasado por aquí y te he visto, y como tienes cara de bueno, me he dicho a mi mismo de tocarte un rato los huevos, y ya de paso, ganar adeptos para la causa. Vengo a proponerte una oferta, que un hombre inteligente como tú, no podrás rechazar.
- Yo.- ¿Una oferta? - ya más sosegado, y sin dejar de mirar las tetas del Diablo - ¿a cambio de qué?
- Satanás.- De tu corazón.
Casi me dió un soponcio, y no pudiendo contenerme, me dió la risa tonta.
- Yo.- JAAAAAAAAA, ¡te cagas!, a ver, ¿qué oferta es esa?
- Satanás.- Te haré el hombre más feliz del mundo. Tendrás dinero, mujeres, riquezas, serás multiorgásmico y calzarás potente herramienta, ¡lo que quieras chato! Lo único que perderás será la capacidad de amar. Como verás, una oportunidad así no se da todos los días. Además, ¿de qué sirve el amor, pudiendo tener todo lo demás?, ¡es algo sobrevalorado!
- Yo.- ¡Joder!, ¡pero todavía no me he enamorado!, ¡yo quiero estarlo, quiero estarlo!
- Yo.- ¡Espera, espera, lo estoy pensando!
Y desapareció, así, sin más, sin dejar humo ni señal. Del canguelo del principio pasé a la turbación posterior, terminando aquella en masturbación, pues no se tiene todos los días, al alcance de la vista, el cuerpo de Maribel Verdú.
Tuvieron que pasar 5 años para que viniera Dios y me hiciera otra proposición. ¡5 años de barbecho, que se unieron a todos los anteriores, dónde nunca hubo amor, si acaso, llamémoslo así, deseo! Dios se convirtió en mujer y apareció Ana, y lo que vino después, de sobra es conocido por la concurrencia.
¡Joder, como pasa el tiempo, pronto hará 10 años que nos conocimos, y como regalo se me ha ocurrido esto!, ¿tendré que comprar un regalo caro, o bastará sólo con mi ingenio "vertido" en texto de un post?
"Noooooo, ¡no basta!, ¡¡saca la VISA y púletelo en un colgante caro, de no menos de 20.000 €!!"
¡Vaya!, parece que el Diablo ha regresado de nuevo y me está dando por saco.
Besazos.
Miguel Ángel de Móstoles
¿Os he contado alguna vez que el Demonio un día se me apareció, y que me hizo una oferta que a punto estuve de aceptar?, ¿no?, ¡vaya memoria tengo!, ¡pues ahora mismo os lo cuento!
Don Pepe Botero me visitó un domingo, hace la tira de años. Era una época en la que mis padres me aguantaban, y hubo un fin de semana que no tuvieron más remedio que dejarme sólo. Como amante de la cocina que soy, ese día me di un homenaje y me zampé un kilo de mejillones al vapor, seguido de un plato a rebosar de pasta al estilo Miguelillo. Para regarlo, no se me ocurrió otra cosa que mezclar Licor 43 con pacharán, en una cubitera llena de hielo. Entonces tenía un cuerpo de acero y me sentó el litro de brebaje más la comida de maravilla. Para hacer bien la digestión, nada mejor que una siesta de 2 horas en el sofá.
Al despertarme, me llevé un susto bestial. Estaba el innombrable sentado en una silla mirándome. Me cagué del susto, no os digo más.
- Yo.- ¡Vade retro Satanás! - mientras mostraba la cruz que tenía colgada del cuello - ¡avemariapurisimasinpecadocondebidaaa.....!
- Satanás.- ¿Qué haces atontao?, ¿por qué te asustas?
¿¡Qué por qué me asusto!?, ¿quién no se asustaría en mi lugar, al ver a un tipo con patas de cabra, con cuernos de reno, con talle de color sangre, y cola de anaconda?
- Satanás.- ¡Ah!, ya veo, es por la pinta que tengo. Tranquilo, me he disfrazado para que me reconozcas. Puedo tomar cualquier cuerpo. Mira, ahora mismo me transformo en el cuerpo de Maribel Verdú, que sé que te gusta.
Y dicho y hecho.
- Satanás.- ¿Me quieres tocar las "lolas"?, ¡no te cortes!
- Yo.- ¡¡Desaparece!!
- Satanás.- Bueno, venga, vamos a lo que vamos que tengo tarea para un rato. Resulta que he pasado por aquí y te he visto, y como tienes cara de bueno, me he dicho a mi mismo de tocarte un rato los huevos, y ya de paso, ganar adeptos para la causa. Vengo a proponerte una oferta, que un hombre inteligente como tú, no podrás rechazar.
- Yo.- ¿Una oferta? - ya más sosegado, y sin dejar de mirar las tetas del Diablo - ¿a cambio de qué?
- Satanás.- De tu corazón.
Casi me dió un soponcio, y no pudiendo contenerme, me dió la risa tonta.
- Yo.- JAAAAAAAAA, ¡te cagas!, a ver, ¿qué oferta es esa?
- Satanás.- Te haré el hombre más feliz del mundo. Tendrás dinero, mujeres, riquezas, serás multiorgásmico y calzarás potente herramienta, ¡lo que quieras chato! Lo único que perderás será la capacidad de amar. Como verás, una oportunidad así no se da todos los días. Además, ¿de qué sirve el amor, pudiendo tener todo lo demás?, ¡es algo sobrevalorado!
- Yo.- ¡Joder!, ¡pero todavía no me he enamorado!, ¡yo quiero estarlo, quiero estarlo!
- Satanás.- A la una, a las dos..... y.. ¡a las tres!
- Yo.- ¡Espera, espera, lo estoy pensando!
- Satanás.- ¡Adios salao! Tuviste la oportunidad de tu vida. Ya es tarde, ¡hasta la vista!
Y desapareció, así, sin más, sin dejar humo ni señal. Del canguelo del principio pasé a la turbación posterior, terminando aquella en masturbación, pues no se tiene todos los días, al alcance de la vista, el cuerpo de Maribel Verdú.
Tuvieron que pasar 5 años para que viniera Dios y me hiciera otra proposición. ¡5 años de barbecho, que se unieron a todos los anteriores, dónde nunca hubo amor, si acaso, llamémoslo así, deseo! Dios se convirtió en mujer y apareció Ana, y lo que vino después, de sobra es conocido por la concurrencia.
¡Joder, como pasa el tiempo, pronto hará 10 años que nos conocimos, y como regalo se me ha ocurrido esto!, ¿tendré que comprar un regalo caro, o bastará sólo con mi ingenio "vertido" en texto de un post?
"Noooooo, ¡no basta!, ¡¡saca la VISA y púletelo en un colgante caro, de no menos de 20.000 €!!"
¡Vaya!, parece que el Diablo ha regresado de nuevo y me está dando por saco.
Besazos.
Miguel Ángel de Móstoles

blog directory
