Óptica Calvo

lunes, 12 de septiembre de 2011

Mi descubrimiento de los Kleenex.

Ayer estuve sacando un señor mocazo a Claudia de sus naricitas con un pañuelo de papel, y después de darme las gracias y un beso por liberarla de esa carga, me acordé de mi descubrimiento de los kleenex; forma coloquial de llamar a los pañuelos de papel en España, que no es ni más ni menos que una marca que los fabrica.

¡Aquí comienza otra historia del abuelo cebolletaaaaaaaa!

En mi adolescencia y juventud, existía una prenda llamada pañuelo. Yo los tenía de varios tipos, dimensiones y colores. Desde los más sencillos: lisos y de color blanco, hasta los más elaborados: bordados por mi señora madre a la Lagarterana, que más parecía el pañuelo real de Felipe II que un pañuelo al uso.

El pañuelo, o moquero en las tierras de mis padres, se llevaba en el bolsillo y sus utilidades eran múltiples. Tantas como las que se puede dar a un pañuelo actual de papel. Unos ejemplos:

a) Como depósito de mocazos y viscosidades varias provenientes de la nariz. En los pañuelos actuales te suenas y luego lo desechas. En aquellos no. Elegías un lugar concreto de su superficie para depositarlos, quedándose ahí pegados, y luego lo cerrabas. Según seguías usándolo, tenías que buscar otro lugar, por lo que era necesario despegarlos porque los mocos secos son como el pegamento Imedio. En épocas de alergia, era muy normal que a los dos días se quedara de pie por la cantidad de mocos secos que contenía. A veces, parecía un mapa verde, JAAAAAA.

b) Para secarse el sudor. Como ya he dicho, había que elegir cuidadosamente el cómo hacerlo, porque podías dejarte un moco pegado en el secado. A la cantidad de miasmas secas, se unía la suciedad negra al limpiarse la grasa disuelta generada por la sudoración.

c) Mi padre lo empleaba a veces a modo de cubre-cabezas. Cuando cortaba el mármol, se lo ponía en la cabeza, anudado, y así no se manchaba el pelo de polvo.

d) También se utilizaba para limpiarse el pito al final de los encuentros sexuales. Esto yo no lo he hecho, me lo han contado.

Tendría unos 20 años, y sería mi segundo o tercer encuentro carnal, cuando estando en lo bueno (el cigarrín de después del polvo),  la chica me pidió algo para secarse el sudor. Yo rebusqué en los bolsillos de mi pantalón y saqué mi pañuelo, el cual se lo di. No recordaba haberme sonado con él, y estaba bien doblado y planchado. Ella lo extendió y se secó.

Pasado un buen rato, cuando en el espejo de cortesía del parasol se estaba mirando para arreglarse, comprobó con horror que estaba manchada de negro en las zonas que se había pasado el pañuelo. Tras mi sorpresa inicial por aquel tonto mosqueo, y el broncazo posterior que me cayó, caí en la cuenta que aquello había sido  motivado porque habia limpiado con el pañuelo el polvo del pomo de la palanca de cambios, que estaba algo churretosa. Un desliz lo tiene cualquiera.

Me cayó la mundial, y me molestó, sí; pero gracias a ella descubrí que el papel sirve lo mismo que el algodón, y encima tiene  una gran ventaja: es desechable. ¡Joder!, ¿por qué no enseñaban esas cosas en el instituto, en vez de integrales?, ¡eso sí sirve para algo! 

Pensando en el método de limpieza desechable del papel, se me encendió la bombilla y pensé en el papel higiénico (ella no habló nada de pañuelos de papel, lo digo como aclaración). Mi madre es una ahorradora nata, y había veces que se pasaba. El papel higiénico lo compraba en el DIA, en un formato que venían 3 rollos, y era de una calidad pésima; encima de ser más  fino que el papel de fumar (a la que te descuidabas metías las manos en la masa), era pura lija que incluso los pelos depilaba. ¡Hasta una gráfica hice a mi madre para convencerla!, en donde se demostraba bien claro, que la variable X de gasto en papel era muy elevada con respecto a la variable Y, de longitud de la misma; un papel de mejor calidad hubiera sido un ahorro, porque no era necesario coger medio rollo para limpiarte un restregón. No fui capaz de convencerla.

Así que me cogí un rollo y lo metí en la guantera del coche. Con solución tan brillante ya no habría ocasión de volver a pasar vergüenza. La ocasión para probar el "invento" tardó un mes en llegar.

Pues nada, lo que ya os podeis imaginar, los cigarrines de antes, los 10 minutillos de rigor, y el cigarrín de después, con dificultad porque estábamos literalmente bañados en sudor. Estaba esperando el momento, y el momento llegó.

- Chica.- ¡Madre del amor hermoso, estoy empapada en sudor!, JAAAAAA, ¡me voy a derretir!

- Yo.- ¡Ya te digo!, ¡¡qué asco!!, además, ¿no sé de qué te quejas, porque tú estabas encima?

- Chica.- ¡Claro!, si te pones tú entonces me da un sofoco. Uff, hasta por el coño me sale sudor (queridos lectores, perdónenla porque era una basta. Actualmente es directora en una oficina bancaria de BSCH).

- Yo.- No te preocupes, tengo papel para que te seques.

- Chica.- ¿Y por qué no me lo secas tú? - mientras me guiñaba un ojo y ponía cara picarona.

La neurona de abajo se espabiló de repente, y como pulgar que apunta hacia arriba dando el  visto bueno, reaccioné. Abrí la guantera y saqué el rollo de papel, mientras la que deseaba ser secada estaba toda espatarrada. Sus cara de sorpresa me paralizó un momento, pero la sangre se me había ido abajo y no estaba para pensar. Con maestría desenrrollé un buen trozo entre mis dedos, y con suma delicadeza acerqué aquel trozo multicapa a su sexo. Primero tocándolo, a modo de esponja, para que aquello absorbiera, y al poco, con movimientos verticales, empezé a desplazarlo para terminar de secar.

- Chica.- ¡AGGGGGGGG!, ¿¡qué mierda de papel es ese, me estás haciendo una depilación en seco!?

Y yo,  con la mano enrollada en papel y con cara de susto, no supe que decir, ¿a qué venían aquellos gritos si estaba haciendo algo fino, fino?

Me cogió la mano y la acercó a su cara, y pasandola por uno de sus carrillos, bramó:

- Chica.- ¡Papel del DIA!, ¡¡qué cacho cutre estás hecho!!, ¡ni unos miserables kleenex tienes!

- Yo.- ¿Clines?, ¿eso que es?

- Chica.- ¡Unos putos pañuelos de papel!

Había oído hablar de ellos, pero como en sueños.

- Yo.- ¿Pañuelos de papel?

- Chica.- ¡Sí, joder!, ¡¡trae mi bolso, cacho de gañán!!

Y rebuscando en su bolso sacó un especie de embase plástico, rectangular, que lo abrió y de ahí sacó un trozo de papel, que luego lo extendió y formó un pañuelo, como los que yo utilizaba, lo único que no era de tela. Aquel, en concreto, estaba perfumado y olía como ambientador de rosas. Con aquello la limpié, y tan suave y tan bien olía, que casi daba pena utilizarlo. Ese fue mi bautismo con los tissues de papel.

Desde entonces, soy un exagerado. En mi bolso de mano siempre lleno no menos de 3 paquetes.

Ahora, me gustaría que vosotros escribierais en los comentarios el cómo lo descubrísteis vosotros.

¡Un besote!

Miguel Ángel de Móstoles





32 comentarios:

  1. ¿sabes que has conseguido revolverme el estómago con las primeras descripciones del uso del pañuelo de tela?....¡pero qué atraso era aquel! jajaja
    Yo debo reconocerte que no recuerdo nada más que ya usando kleenex....no recuerdo un momento especial, pero gracias a ti siempre sabré sus múltiples usos..jaja Un beso gordo

    ResponderEliminar
  2. ¡Hola Winnie!

    Scuismi!!!, JAAAAAA

    Hija de mi alma, ¡yo siempre he sido un atrasado!

    ¡Un besazo!

    ResponderEliminar
  3. Los Kleenex un gran invento, son higienicos de usar y tirar, y no se guardan cosas como las que nos has descrito en tu escrito, porque vaya tela.

    Un besote mi querido amigo.

    ResponderEliminar
  4. Pues la verdad es que yo ni me acuerdo de cuándo los descubrí, ahora, aunque son más higiénicos y tal, cuando tienes un resfriado de esos que te dejan la nariz a flor de piel, donde esté la suavidad de un pañuelo... limpio, claro ;)

    ResponderEliminar
  5. ¡Hola Rosana!

    ¡PERDÓN!

    Pero, hay que darse cuenta que no siempre existieron, JAAAAAAA.

    ¡Un besín!

    ResponderEliminar
  6. Pedazo de guarrooooooooooooo,pero me has hecho reír,ja,ja,ja.La verdad es que los descubrí cuando un día fui a hacer la compra.Los prefiero a los de tela¡¡¡Qué asco XD!!
    Besotes.

    ResponderEliminar
  7. La leche que te dieron...

    jajajajaaaaaaaa

    Me has producido risas, arcadas, y no he podido evitar imaginar esos dedos llenos de caca...

    jajajajaaa

    Muy bueno !leñes!

    jajajaa

    ResponderEliminar
  8. SOL PORTERO:

    ¡Hola Sol!

    JAAAAAA, sí, sí, ¡es así! Aún así, yo los prefiero de papel (con una vez que me suene, ya dejo el de tela inutilizable).

    ¡Un besazo!

    MORGANA:

    ¡Hola guapetona!

    JAAAAAAAA, ¡nos hemos vuelto muy "fisnos"!, JAAA.

    ¡Un besazo muy grande!

    MATI:

    ¡Hola Mati!, ¡BIENVENIDA!

    ¡Me alegra que te haya hecho reir! (eso se persigue)

    ResponderEliminar
  9. Yo es que en cuanto he leido el título me he temido lo peor... lo de "limpiarse el pito después de..." (yo no lo hago, me lo han contado...¡no te lo crees ni tú!) Yo no uso pañuelos, ni de tela (mi novio sí, los de tela, tiene un cajon entero de la cómoda del dormitorio lleno, casi pongo lavadoras exclusivas de sus pañuelos), ni de KLEENEX, pero antes de que me digáis guarro es por una sencilla razón: Yo nunca me resfrío, nunca tengo mocos, no me hacen falta... la contraprestación que he de pagar (ya se sabe la PUTA MADRE NATURALEZA te da por un lado lo que te quita por otro) es que no enfermo de cosas comunes (catarros, gripes, diarreas, cólicos, etc, etc...) ahora sí, cuando enfermo, como dice mi madre "te pides lo más raro del catálogo" dígase mi PURPURA TROMBOCITOPENICA IDIOPATICA actual, y antes la ORQUITIS, el HUEVO ASCENSOR, los VÉRTIGOS ROTATORIOS, el SINUS PILODINOMIDAL, etc, etc....

    ResponderEliminar
  10. Jajajaja, eres tremendo, me he pasado riendo todo el tiempo. Tienes una cosa maravillosa, que ojalá no pierdas nunca, y es tu naturalidad, esa forma tan tuya de contar lo cotidiano en "román paladino" me encanta.

    Besos risueños, jaja (no puedo parar).


    P.D. Suerte tuvo la delicada del BSCH que ya no hacían papel higiénico del Elefante, jaja.

    ResponderEliminar
  11. ¿Te has enterado ya del tema del enlace?¿o te vuelvo a invitar otra vez?
    Besos sin mocos..aghhhh

    ResponderEliminar
  12. No recuerdo ni cuando y como los descubrí,pero en casa eran "tisús" jajajja cogimos la versión francesa.

    El pañuelo de tela es un verdadero asco asqueroso,llevar todo el día guardados los mocos en el bolsillo, y..despues lavarlo!!!

    Besicos. Conxa

    ResponderEliminar
  13. Hola Miguel. Llegué por casualidad, por amigos en común que nos presentaron en la virtualidad. Me encantó. Aprovecho para comentarte que, si estás interesada en mi novela, Detrás de las sonrisas, te sugiero que contactes directamente a la editorial, es mas economico que en las librerías y te mandan un ejemplar a tu casa sin gastos extras. Te dejo los enlaces. Saludos.

    http://www.lafraguadeltrovador.com/

    editorial@lafraguadeltrovador.com

    ResponderEliminar
  14. Miguel Ángel de Móstoles12 de septiembre de 2011, 14:42

    OBSERVATORIO GAY GRANATENSE:

    ¡Qué no, te juro que no lo he hecho!, ¡EN SERIO!

    Por cierto, creo que llevar un pañuelo es de buen gusto. Como lo tiene tu novio, y tú por descontando.

    ¡Un abrazo muy grande!

    MARÍA:

    ¡Hola María!

    JAAAAAAA, ¡he conocido esa marca!, ¡menudo papel de lija!, JAAAA.

    ¡Me encanta que te rías!

    ¡Un besazo!

    ResponderEliminar
  15. Miguel Ángel de Móstoles12 de septiembre de 2011, 14:44

    MORGANA:

    ¡Hola guapísima!

    SIIIIIIIIIIIIII.

    CONXA:

    ¡Hola guapetona!

    JAAAAAAAAAA, te llamen "culo" te llamen "trasero", todo el mundo entiende de lo que hablamos.

    Eso sí, tener que lavarlo es una tabarra muy grande.

    ¡Un besazo!

    OTRA VEZ A VIAJAR AL OLVIDO:

    ¡Bienvenido!

    ¡Muchas gracias!

    ResponderEliminar
  16. Jajajajaja la madre que te pario.
    me has hecho recordar..... Recuerdo que uno de mis primeros ligues su padre tenia un taller donde reparaba coches y motos y me dio una especie de madeja con muchos hilos de colores me limpie las piernas y algunas partes mas del cuerpo y solo por la noche me di cuenta que tenia el cuerpo a manchas negras todas grasientas... por descontado no volvi al taller

    Rollo de papel higienico Elefante la leche como rascaba

    Un besazo petardo

    ResponderEliminar
  17. Ay Miguel!, a pesar de ls guarradas que cuentas me has hecho reir de verdad :-))
    No recuerdo cuando descubrí los pañuelos de papel, pero sí recuerdo los de tela, aún guardo alguno, eran tan monos...
    besos

    ResponderEliminar
  18. jaj cari, no sé, yo creo que ya estaban inventados cuando nací, son cosas con las que ya me he criado, como el ordenador, yo qué sé, jaaj.

    Pero tú como siempre tienes algo coñero que contar, menos mal que la chica se manchó de grasa y no de lo que yo esperaba como aquella peli en que lo usan de gomina (sin querer, jaj).

    No sé, yo siempre me acuerdo que mi abuelo cuando iba de paseo, y tenía mocos ponía un dedo tapando una fosa y por el otro soltaba la mocada... (un asco, ehhhh) y siempre me decía lo mismo cuando yo le preguntaba si no llevaba un pañuelo para recoger los mocos: "Los pobres los guardan, pero los ricos los tiran" y se referia a los mocos el muy guarro, jaja.

    Bezos.

    ResponderEliminar
  19. Jejejeje, ¿sabes porque me estoy tronchando?, ¡porque todo eso que cuentas es muy cierto!!! Lo he vivido cuando era una cría, y solo te faltaba añadir que cuando la abuela te veía la cara sucia, se sacaba el pañuelo plegado con mocos, lo chupaba y te frotaba la cara, jejejejeje

    Me parto de risa contigo!!!
    Bueno, pues para tu encuesta te diré que creo que los conozco desde que los descubrí en el supermercado y les vi la utilidad ipso facto: ¡estos no necesitan plancha!!!

    3 besazos… ya sabes ;)

    ResponderEliminar
  20. Yo he llevado los mocos en el bolsillo muchos años, mi difunto padre me decía que un caballero no debe salir sin dinero ni sin pañuelo. Nunca utilizo clinex...llevo en el coche algo parecido....

    ResponderEliminar
  21. También he intentado pensar en los pañuelos de tela y ahora mismo no recuerdo cuando llegaron a desaperecer casi por completo; pero creo que ya en la adolescencia (la cual tú narras con tanto esmero y gracia...:)) no me ofrecieron pañuelos de tela (ni tampoco de papel... no, mal pensado, no me ofrecieron nada porque no necesitaba secar ninguna zona de un modo extraordinario... jaja).

    En todo caso, hemos avanzado y lo que se persigue es tener una vida más cómoda y suave con los pañuelos de papel...

    un abrazo

    ResponderEliminar
  22. Hola, Miguel:

    No lo recuerdo muy bien, pero seguramente fue en circunstancias parecidas a las tuyas.

    Un abrazo, gracias por visitarme.

    ResponderEliminar
  23. Miguel Ángel de Móstoles13 de septiembre de 2011, 7:30

    FELINA MALA:

    ¡Hola guapetona!

    JAAAAAAAAAA, ¡y yo que pensaba que era el REY de los cutres!, JAAAAA.

    Lo que dices son hilachas, y yo también las utilizo para limpiar grasa. Son los hilos que se desechan al bordar un mantel, que se unen y forman lo que describes. Limpian muy bien, pero no son para eso.

    ¡Un besazo!

    MERCEDES:

    ¡Hola Mercedes!

    ¡Ya somos dos los que guardamos pañuelos de tela! Yo los utilizo en bodas, bautizos, comuniones y reuniones. Es una prenda muy bonita.

    Para limpiar miasmas, los de papel, JAAAAA.

    ¡Me encanta verte reir!

    ResponderEliminar
  24. Miguel Ángel de Móstoles13 de septiembre de 2011, 7:33

    THIAGO:

    ¡Hola Thiago!

    JAAAAAAAAA, ¡tú abuelo es para ponerlo en un pedestal!, JAAAAAAAAA. Eso también lo he visto yo, JAAAA, ¡da un pelín de asco!

    Y con respecto a la "gomina", JAAAAA, bueno, de todo ahí en la viña del señor.

    ¡Un fortísimo abrazo!

    EMYTECUENTO:

    ¡Hola guapísima!

    ¡ES VERDAD!, ¡¡NO NECESITAN PLANCHA!, JAAAAAAA, ¡me gusta mucho cuando ríes!

    Y lo que cuentas de tu abuela, ¡ay, que yo también lo he vivido!

    ¡Un besazo!

    ResponderEliminar
  25. Miguel Ángel de Móstoles13 de septiembre de 2011, 7:39

    TEMUJIN:

    ¡Hola Temujin!

    ¡Y YO!, ¿seremos una raza especial? ;)

    ¡Un fortísimo abrazo!

    ESILLEVIANA:

    ¡Hola guapetona!

    JAAAAAAA, ¡vale, vale!, ¿cómo te limpiabas? (¡perdón!).

    Los tiempos cambian, y yo creo que los pañuelos de papel son un gran invento; aunque poco ecológicos.

    ¡Un beso muy grande!

    RAFAEL H. LIZARAZO:

    ¡Hola Rafael!

    JAAAAAAA, ¡seremos de la misma quinta!

    ¡Gracias a ti!

    ResponderEliminar
  26. Pero que guarrete eres. ¡Joer con la descripción que has dado, me lo estaba imaginando, y habría que haberos visto! Ja,.ja,ja
    Besitos
    Ana

    ResponderEliminar
  27. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  28. Hellο, just wantеd to say, Ι loved thiѕ aгtiсle.

    It waѕ helρful. Kеep οn poѕting!


    Heге iѕ my web blog ... injectable hcg

    ResponderEliminar
  29. I was very pleasеd to find this pаge. I need tο tо thanκ уou fοr ones
    time for this ρаrtісularly fаntastiс геad!
    ! Ι definitеly appreciatеԁ еνery
    pаrt of it аnd ӏ have yοu ѕaѵeԁ аs а faѵorite tο see new infoгmation on yοur web ѕite.


    Also vіsіt my wеb blog: diet programs that work
    Also see my page > vancouver hcg diet

    ResponderEliminar
  30. Ι'm impressed, I have to admit. Rarely do I encounter a blog that's equally eԁucative аnd interesting,
    аnd lеt me tell you, you have hit the nаil
    on the hеad. Τhe issuе is an issue that toο fеw people are speaκing intelligеntly about.

    I am very happy I came acrosѕ this duгing my search fоr
    something concerning thіs.

    my blog hcg diets

    ResponderEliminar
  31. Way cool! Somе extremely νalіd points! I аppreciаtе yοu writing thiѕ post ρlus the
    rеst οf the ωebsite is vегy goοd.


    Нere is my blog post :: quickest way to lose weight

    ResponderEliminar
  32. Hola: siguiendo con los klinex, sabeis donde puedo comprar online algunos que sean de colores o con dibujos.
    Un saludo.
    Muchas gracias.

    ResponderEliminar

Por favor, educación ante todo. Gracias.