Óptica Calvo

jueves, 14 de julio de 2011

Aquellos maravillosos años y una reflexión.

Con la mano en el corazón, hoy voy a contaros mi historia personal de iniciación al sexoorrrrrr. Muchos hombres de mi quinta se sentirán identificados. Hijos míos, nosotros no somos la Generación X, ¡somos la Generación Pardillo!

Quiso el destino que yo naciera en el tardofranquismo, concretamente en el año del Señor del 1971. Mis padres llevaban años esperando a la cigüeña, y cuando habían perdido toda esperanza, apareció como el cuñado plasta (sin avisar y dando por saco). No puedo decir que mi primer encuentro con mujer fuera la teta de mi madre; yo me crié con biberones de leche en polvo.

Buceando en mi memoria, no recuerdo a mujer que me haya turbado  ni de palabra, ni gesto, ni de presencia, en los primeros años. Sólo recuerdo que era un niño gordito, cabezón, muy torpón (eso es porque no asimilé el Reflejo Asimétrico del Cuello) y que mi madre, de tanto estresarla, alguna colleja me daba.

Como el hambre de "carne" en la dictadura franquista fue muy grande, en la Transición Española aparecieron, como hongos en otoño, publicaciones picantonas, enseñando chicha a los españolitos y poniéndolos bien malitos. Mi madre no aceptaba publicaciones guarras en casa, y sólo dejaba entrar prensa seria, como el Interviú (revista que sigue todavía). Mi padre se lo leía de cabo a rabo, y también se entretenía la vista con las famosas que en ella salían. Una de aquellas zagalas era Silvia Tortosa, que salió esplendorosa enseñando pelo, trasero, tetas, ¡madre del amor hermoso, qué tía más buena! Tendría unos 6 años, y sentí un palpitar en los bajos, algo extraño, unas cosquillas en los huevos; ese es mi recuerdo más viejo de ponerme berraco.

De los 6 a los 12 estuve en punto muerto. Estudiante de un colegio mixto, era como un madero, todo me daba igual; yo feliz con mi fútbol, mis canicas, mis comics, y mi bicicleta. Como decía mi madre: "a Miguel Ángel, el único reto que le mueve es comerse los bocadillos de Nocilla de dos en dos", mi madre, ¡se ha ganado el cielo conmigo!

En 7º de E.G.B. empezé a notar fenómenos extraños en mis compañeras de clase. Se fueron de vacaciones y regresaron distintas, se fueron hechas niñas y retornaron con cuerpos para el pecado. Les crecieron las tetas, les salió culo, caderas, y algunas de ellas incluso empezaron a ligar. El comienzo de 7º curso de Educación General Básica fue el comienzo de mi adolescencia; ahora, desde la distancia que dan los años, lo veo claro. Empecé a sentir cosquillas en las pelotas  y en el palo del medio.

Por aquellos años llegó el video a España, y con el video los videoclubs. Los videoclubs tenían una sección de películas porno, así que con unos 14 años visioné en compañía de los gañanes el primer film XXX. Yo, que pensaba que aquello era más romántico, no diré que me llevé un chasco, pero sí que quedé alucinado. ¡Cuanto daño ha hecho el cine porno!, JAAAAAAAAAAAA, ¡y cuanto esperma desechado también!, JOOOOJAAAA.

También por aquella época, el gobierno de Felipe González decidió que había que mejorar la imaginación erótica del pueblo llano, y por eso empezaron a proyectar los viernes a las doce la serie de películas "Cine de Medianoche". En la televisión  pública vi películas de Tinto Brass, películas famosas como Emmanuelle, Portero de medianoche, o El imperio de los sentidos; imagino que estos títulos los habrá visto todos los que por aquí pasen.

Tantos estímulos en la líbido, nos tenían a los de entonces pensando en lo único, y a base de dos diarias. Como  no era plan de quemar la junta de culata, y aplicando uno de los principios de la Termodinámica, que dice que un gas, a presión constante, al aumentar su volumen reduce su temperatura, como un géiser, pues eso, que éramos géiseres con dos patas (bueno, tres algunos), JAAAAAAAAAAA.

Así que cuando el amor llegó a nosotros, y llegó el momento de poner en práctica lo dirigido en nuestras películas "de medianoche", se juntó el hambre con las ganas de comer, JAAAAAAAA. Nosotros éramos doctores en teoría y tonterías, y ellas eran princesitas que buscaban a su príncipe encantador.

No quiero que las lectoras se enfanden conmigo, esto no es un reproche escrito. Lo que a mi me pasó le pasaba a todo el mundo. Entender el lenguaje de signos, de gestos, de miradas, no se hizo para el hombre, y por eso, la mayoría de las veces, no nos enterábamos de nada. Si vosotras querías besos, nosotros pensábamos en sexo; si vosotras hablabais de felaciones, nosotros oíamos "fornicaciones varias"; y si al final, los astros se alineaban para que, ¡por fin!, se procediera a echar el caliqueño de marras, JAAAAAA, aquello terminaba en comparsa, pues el susodicho con el condón se hacía la picha un lío, y lo que Peter North duraba en la pantalla, era como comparar una vida con un segundo; por no hablar de ellas, que esperaban lo más, porque sexo daban por amor, y al final, ni fuegos artificales, ni príncipe encantador, ni polvazo ni leches en vinagre, ¡unos minutos de empujón y a darle al fumeque!

Eso sí, como todo en la vida, a base de practicar se termina por mejorar. Eso pasaba en los primeros 100 polvos, a partir de ahí algo se mejoraba, y cuando los de mi generación lo teníamos ya medio controlado,  ¡nos  ha  llegado  la hipoteca, la puta crisis, el coche que no arranca, las vacaciones mierdosas pagadas a plazos, y la mamá o la suegra dando la tabarra!, y entonces, y sólo entonces, es cuando te acuerdas de aquellos maravillosos años.

Por cierto, espero contrarréplica escrita de alguna fémina.

¡Besotes!






21 comentarios:

  1. Yo -mutatis mutandis- por aquello de ser gay, he de decir que mi adolescencia fue "descubrirlo-asumirlo" y asi llegué a la Universidad, aunque como era tan bueno, modosito, repelente niño Vicente y tímido (¡Ay, lo que me arrepiento ahora, que se supone que la Universidad es para desmelenarse, aparte de estudiar!) y la completé virgen... Después conocí a mi novio (y he de decir que primero fue un enamoramiento en toda regla: Cartas -antes no había teléfono-, besitos, algún magreo... todo muy romántico y tontorrón... con quien perdí la virginidad (ambas, delantera, trasera, jejejeje), con quien perfeccione la técnica y con quien sigo ¡para 14 años ya!... El caso es que a mi timidez y torpeza en la universidad le dediqué un poema y todo, te lo transcribo:

    De estudiante, quién me hubiera tentado
    para salir antes del armario,
    le hubiera bastado una mirada cierta
    o quizás una proposición directa,
    no hubiera desperdiciado cinco años
    sin gustar los estudiantes que ahora veo,
    sin que todo hubiera sido estudiar,
    escatimando al cuerpo otros conocimientos.
    De haber aprovechado esos cuerpos,
    camuflados en su desaliño juvenil,
    entre pizzas, burguers y swarmas,
    con camas siempre deshechas
    de precarios pisos compartidos,
    sin duda alguna hubiera llegado a ti
    hecho un maestro, no un aprendiz.

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  2. Miguel Ángel de Móstoles14 de julio de 2011, 8:13

    ¡¡Buenos días mocetón!!

    ¡¡Y qué sean muchos más!!

    Yo creo que pertenecemos a una época en la que hacíamos una montaña de un grano de arena, y al revés. Visto ahora, no me parece ni bueno ni malo, y tampoco me dan complejo, lo único, que me pongo a pensar, JAAAAAAA, ¡y me da la risa por cómo nos complicábamos la vida con temas que no eran para tanto!

    El poema es muy bonito Andrés. Yo creo que a él eso no le importó, ¿me equivoco?

    ¡Un fortísimo abrazo!

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  3. Ostras, lo tuyo ha sido como estar viendo un capítulo de cuéntame. En realidad, creo que es lo que nos ha pasado a todos y seguirá pasando, lo único que cambiará es que ya no hay videos sino DVD´S, que se puede ir a los sex sophs, y que ahora no se esconde nadie de nada, pero por lo demás, las hormonas son las hormonas en el 2011 o en 1987. Da lo mismo, los instintos son siempre los mismos.
    Besitos
    Ana

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  4. Miguel Ángel de Móstoles14 de julio de 2011, 8:44

    ¡Buenos días Ana!

    Siiii, eso es verdad, JAAAJAA, las hormonas son las hormonas.

    Lo que no es igual es la forma de ver ciertas cosas. Nosotros nos quedamos en el medio de todo, y la iniciación al sexo es una de ellas; lo he comprobado, porque yo le saco a mi mujer nada menos que 9 años, y el pensamiento no es el mismo. Nosotros recibimos los mismos estímulos que puede haber ahora, PERO, no estábamos igual de predispuestos, por eso salía lo que salía, JAAAAAA, no sé si me explico.

    ¡Un besazo!

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  5. Los tiempos no cambian Miguel Ángel, las mentes en este sentido siguen siendo las mismas pero con diferente enfoque debido a las circunstancias y a los avances en este sentido. La naturaleza tira y ante eso no se puede hacer nada,(es de lo más normal). Bueno que ha sido como volver a lo de entonces o como dice Ana ve un capítulo de "Cuentame que paso".

    Un enorme besote y pasa un feliz jueves, llueve sobre mojado, (me refiero al tiempo)

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  6. Yo nací en el 1967, vine al mundo completamente desnudo,ya ves, provocando al personal... sin embargo de nada sirvió mi provocación, pues soy socio fundador de "Pardillos y Pagafantas sin Fronteras". Confundía mi espíritu caballeresco con hacer "el canelo" por la calle. Como iba a un colegio publico de un barrio bastante "alborotao" nuestra principal diversión era partirnos la crisma una vez al mes por lo menos. Tengo unas cuantas cicatrices de guerra y puedo decir con "orgullo y satisfacción" que he provocado no menos.
    En el Instituto, los azulejos del baño me llamaban papá y las chicas aunque se fijaban y me hacían señas (luego me confirmaron que era verdad) no logre encontrar los cauces para interpretar esas señales....
    Me fui a vivir con una chica con 22 años, duramos 5 y luego si, de los 26 a los 31-32, esos fueron años gloriosos, compañeras de estudios que las veía inalcanzables, me utilizaron sexualmente. Yo les decía que no quería compromisos y tal y ellas me comentaban que tampoco, fueron 5 o 6 años en los que tenia "al hermano menor" a pleno rendimiento, fui un objeto sexual. Luego conocí a mi santa y mártir y se acabo esa fiesta, pero comencé la siguiente tres hijos, familia etc, etc, etc....
    Pero mi adolescencia de caballero andante, todavía perdura en mi...
    Vaya rollo me he "cascado"

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  7. jaaaaaajajajajajajjaja
    Miguelín de mi alma de mi corazón...jajajajajajja
    ahora me voy a trabajar pero después te cuento más tranquilamente, por ahora felicitar al
    Observatorio Gay porque el poema me ha encantado!!

    Un besazoooo y hasta luego!!

    No puedorrr, irme sin decirte que lo de que el susodicho con el condón se hacía la picha un lio es bien cierto y que aún en pleno siglo XXI queda algún que otro...jajajajjajajjaja

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  8. Miguel Ángel de Móstoles14 de julio de 2011, 9:36

    ¡Hola Rosana!

    No sé, yo creo que los tiempos cambian porque cambian las mentes (a lo mejor estamos hablando de lo mismo).

    ¡Ay, sois todas una niñas!, JAAAAAAA, ¡me esoy empezando a sentir viejo!, JAAAAAA.

    Aquí no llueve nada, pero la temperatura es agradable.

    ¡Un besazo!

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  9. Miguel Ángel de Móstoles14 de julio de 2011, 10:42

    SENSACIONES:

    ¡Hola guapetona!

    JAAAAAAA, ¡¡como si estuvieras en tu casa!!

    ¿A sí?, JAAAAAAAAA, ¿por qué será que me lo creo?

    ¡Un besazo!

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  10. Miguel Ángel de Móstoles14 de julio de 2011, 10:44

    TEMUJIN:

    JAAAAAAAA, ¡de tostón nada!, ¡un placer leerte!

    Nada, nada, que nos quiten lo bailao, y ahora, pues ya sabes, al buen vino, a echarse la siesta, a pelear con los niños, y a cagarnos en los politicastros, y, de vez en cuando, intentar echar un "porvete".

    ¡Compañero de fatigas!

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  11. Miguel Ángel de Móstoles14 de julio de 2011, 13:02

    ¡Buenos días!

    Todavía queda un poquito... ¡pero ya se van acercando!

    ¡Un abrazo!

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  12. Contra ya en 7º de EGB ligaban.....Yo es que era de colegio de monjas jaja
    Yo la réplica no te la voy a dar querido Miguel...porque cada vez tengo más claro que yo era un bichito especial pequeña de 9 hermanos y con pajarillos en la cabeza hasta muy tarde.
    Comedora de dulce que me engordaba, tocadora de guitarra y poco pensadora en sexo con pocos años.....¡cómo cambian las cosas! Efectivamente tu relato de hoy ha sido un Cuéntame vía blog.....
    Un besito

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  13. Miguel Ángel de Móstoles14 de julio de 2011, 14:27

    Querida Winnie,

    Afortunadamente, somos una sociedad muy longeva, y hay tiempo para todo, años para todo, para empezar, para recrearse, y para aburrirse. Para algunas cosas, yo creo que no hay que tener prisa.

    ¡Todo ha cambiado!, a veces a peor, otras a mejor, pero aquí estamos.

    ¡Un besazo muy grande!

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  14. Echando la vista atrás (y sobre todo viendo ahora a mis hijos) me doy cuenta que... ¡OÑO (con perdón) que pardillos era(mos)!

    Y yo la que mas, al frente de 4 hermanos que me habían "impuesto" para cuidar, la verdad es que a medida que fueron creciendo me fui liberando, y pensando mas en mi, y no en pañales, biberones, deberes, collejones que me caían si no estaban bien atendidos, etc etc.

    Ahora cuando me liberé... lo hice a topeeee jajajajaja

    ¡Un tribeso enorme Miguel Ángel!

    Marta.

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  15. JAJAJAJA, creía que me habia perdido de algo bonito en mi adolescencia por haber sido educada en colegio de monja, pero después de leerte creo que me ciento liberada, y muy segura de no haberme perdido de nada bonito, es mejor mi imaginación que lo real, sabes me divierte leerte y conocer un poco los sentimientos de los jóvenes, y por lo que veo no han cambiado mucho con razón hay tanto problema en las relaciones humanas, gracias por compartir trozos de vivencias.
    Abrazos con cariño amigo espero que ahora tu vida sea más bonita y segura que en tu adolescencia.

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  16. ¡Vale, ahora te vas a sentir más jovenzuelo, jeje, porque te va a dar la réplica una más mayor que tú! Con tu permiso: JAAAAAAAAAAJAAAAAAAAAAAA, jejejeje

    Creo que cuando se me revolucionaron las hormonas, perdí el pudor, pero no el miedo a las amenazas de los castigos “preventivos” que nuestro padre de 3 hijAs nos había grabado a fuego en la mente, como si de un Dios se tratase, y temiésemos la descarga de su furia.

    Así que estamos: mah o menoh, jejeje

    3 Besazos, guapetón, ¡reparte, eh! :D

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  17. ¡Qué buenoooooo, jajajaja!. Ay lo que me he reído leyéndote, yo soy mayor (nacida en el 60) pero te entiendo perfectamente y, casi al final de tu escrito, me has hecho recordar aquello de: "Las mujeres dan sexo a cambio de amor y los hombres dan amor a cambio de sexo", cosa que, desde mi punto de vista, es absolutamente incierta pero que servía un poco como para que las mujeres tuviéramos una excusa moral para ello.

    Besos

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  18. yo conocí el autosexo pero sólo como espectador con unos catorce años en el vestuario de un equipo de baloncesto.

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  19. Miguel Ángel de Móstoles15 de julio de 2011, 7:40

    UNA SOÑADORA MÁS:

    ¡Hola guapetona!

    JAAAAAA, ¡había que recuperar el tiempo!

    Un poco sí éramos, JAAAAA, pero es lo que había.

    ¡Un besazo muy grandeeeeee!

    GLADYS:

    ¡Hola Gladys!

    JAAAAAAAAAA, sí Gladys, sí, JAAAAAAA, ¡éramos así!

    Mi vida ahora es más confortable, es otra historia, y no me quejo. Tampoco me quejo de la de entonces, porque hay tiempo para todo. Lo único que me quejo, ahora volviendo la vista atrás, es las vueltas que dábamos algunas cosas; por lo menos salieron situaciones para reirse ahora.

    ¡Un besazo!

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  20. MIguel Ángel de Móstoles15 de julio de 2011, 7:43

    EMYTECUENTO:

    ¡Hola guapísima!

    JAAAAAAAAAA, no, si yo, cuando empecé, era un no parar, JAAAAAAAA. ¡Había que recuperar el tiempo perdido!

    Con nuestros defectos, aquí estamos, y riéndonos de nosotros mismos, ¡qué es buenísimo!

    ¡Un besazooooooo!

    MARÍA:

    ¡Hola María!

    JAAAAAAAAA, las excusas nos las poníamos nosotros, JAAAAAA.

    Todo tiene una época, y todo no se ve igual según los años. Es ahora, con el paso del tiempo, cuando hay que reirse, e intentar que todo sea algo menos complicado, JAAAAAA, ¡¡por qué mira que nos complícabamos!

    ¡Un besazoooo!

    J.G.

    ¡Hola mocetón!

    JAAAJAAAA, ¡yo con 14 años lo conocí de otra manera!

    ¡Un fortísimo abrazo!

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Por favor, educación ante todo. Gracias.