¿Como están ustedes?, ¿todo bien?, ¡¿qué estais jodidos?!, ¿y quién no? Yo sigo con mi bajón físico, que me tiene cansado (encima ahora me duele la rodilla izquierda) y me obliga a tener "desconectadas" algunas "funciones"; pero como la Blogsfera me da también "vida", intentaré, poquito a poquito, ponerme al corriente.
Hace unos días, Ana hizo la siguiente foto a Claudia.
Hace unos días, Ana hizo la siguiente foto a Claudia.
(Blogger comprime las fotos haciendo peder muchìsima definición, es una pena, por eso se ve regular)
Ahí la teneis, jugando con los juguetes que tenía su madre cuando era pequeña. No me negareis que mi hija parece un gigante comparada con las muñequitas y los juquetes que imitan a una cocina, y siendo ella pequeña, dentro de su casita, que es pequeña comparada con nosotros; y que nosotros somos pequeños comparados con lo que nos cubre la cabeza, y así hasta el infinito, me hace pensar que la vida es una sucesión de lo diminuto a lo gigantesco, desde lo real a lo abstracto, desde la vida hasta el agilipollamiento.
Esta reflexión me hizo recordar una anécdota de dos profesores que tuve yo en el instituto. Espero que os haga sonreir y comenzar la semana con más alegría.
Ahora no recuerdo el nombre, y tampoco sabría ponerle cara, pero sí recuerdo que era un tiarrón manchego que rondaría los 1,90 m de altura. Había jugado en la selección española de rugby, y en aquel tiempo, aunque ya retirado, era una figura importante en la selección nacional de ese deporte estadounidense (casi desconocido en España, porque aquí no se practica).
Como podeis imaginar, estaba "cuadrado" el cacho mamón. De pelo rubio y voz profunda, hacia mojar las bragas a más de una. A mi lo que me producía eran ganas de ponerle un petardo bien gordo en el ojete, para que explotara y lo enviara a sus E.E.U.U. queridos, porque me traía por la calle de la amargura en su clase de gimnasia. Yo no nací para correr en menos de 3 minutos 1 Km., tampoco para saltar una marca determinada, ni hacer no se cuantas flexiones, ¡no! Las pasaba putas para aprobar la mierda de asignatura de educación física.
El chorvo en cuestión venía a dar clases en un Mini Cooper. Jamás he montado en un Mini, pero se me antoja que tendría que hacer contorsionismo para meterse ahí dentro, y que tendría que conducir al estilo rana, con las piernas totalmente flexionadas y con el volante entre los huevos. Como ya habreis imaginado, era de un presumido que no le cabía en su corpachón, y se llevaba el Mini para fardar todavía más, ya que disponía de un pedazo de Mercedes que quitaba el sentido pero no acudía al trabajo en él porque le hacía parecer viejo. Lo del Mercedes lo supimos porque un día apareció por el aparcamiento, y como tan limpito y tan perfumado rechinaba con el lugar, le meamos un poquito las puertas y enguarramos las cerraduras delanteras con caca de perro (pensábamos que era de la zorra de la directora, espero que después de más de 20 años nos haya perdonado).
Había otro profesor de gimnasia, también con pedigrí porque había sido campeón de Castilla de atletismo. Al contrario que el rubio, era muy menudo, muy esmirriado, y abultaba más su bigote poblado que todos sus músculos juntos. También lo tuve de profesor en años anteriores, pero de él guardo más gratos recuerdos.
Antes de continuar, se me olvidaba deciros que entre ellos no se llevaban bien, y más de una ocasión tuve la oportunidad de verlos discutir.
Hubo un año, que para celebrar la fiesta del instituto, los responsables docentes tiraron la casa por la ventana. Habilitaron uno de los talleres para pista de baile, y a nosotros, los del último curso de Automoción (éramos 7 alumnos nada más, JAAAJAAAA, ¡qué tiempos!) nos encargaron hacer sangría para todos.
En la fiesta estaba permitido llevar acompañante. Los profesores irían acompañados de sus respectivas parejas, y aquellos estudiantes, o estudiantas, que quisieran, también podían presumir de apaño. Los del último curso de automoción fuimos sólos, como éramos incómodos a la vista no nos quería nadie.
El día de la fiesta llegó el profesor rubio en su Mini fardón con su churri. La muchacha no estaba mal, pero entre lo bajita que era comparado con él, porque con el sobaco la hacía sombra, tan delgadita, sin caderas y sin pechotes que destacaran, ¡vamos!, ¡qué parecían el Duo Sacapuntas!
El otro apareció con coche, ¡una sorpresa porque venía siempre en transporte público! Tenía por automóvil un pedazo de Nissan Patrol de los largos, con motor de 6 cilindros, totalmente tuneado, ¡qué pedazo de bicho con motor!, ¿la acompañante?, ¡madre del amor hermoso, llegó una Diosa a Móstoles ese día!, ¡joder que pedazo de mujerona!, bueno, bueno, era es-pec-ta-cu-lar. En esa pareja el mierdecilla parecía él, porque la mujer le sacaba la cabeza, destacaba allá donde estuviera.
Lo mejor vino después, JAAAAAAA, porque el rubio se lo tomó regular, JAAAAAA, como dos niños que se comparan a ver quien tiene el pito más largo, y estuvo toda la fiesta con cara de estreñido, mientras que el otro, estuvo más espléndido que un pavo hinchado con las alas abiertas.
Las mujeres, o lo que fueran, de ambos se hicieron amigas y estuvieron todo el rato hablando y disfrutando de la fiesta. La verdad que supieron "meterse" y disfrutar del sarao, no como otros.
Al final de la fiesta, cuando hubo que irse, la acompañante del rubio dijo que le apetecía ir cómoda, así que se montó en el Patrol y el rubio empequeñeció por momentos, creo que se sintió humillado, y como la peña estaba más borracha que serena, ya que la sangría la habíamos adulterado con unas sustancias ilegales que no viene a cuento exponer, empezamos a reirnos los allí presentes del rubio abandonado; medio instituto en el aparcamiento muerto de risa y apuntandolo con el dedo, incluso algunos le llamaron "mierdecilla", JAAAAAA, ¡qué malos podemos llegamos a ser a veces! Esa noche dormí a pierna suelta, me tomé aquello como una venganza personal hacia mi "sargento".
¡Feliz lunes!
Miguel Ángel de Móstoles
Hola guapo! A ver si te me cuidas que ya vas pa' mayor jaja
ResponderEliminarLa foto de mi Claudia es deliciosa...mi sobrina de 8 sigue disfrutando de cocinitas ella sola y de hecho ha creado un restaurante donde invista a comer a su familia cada cierto tiempo. Un beso agrande (ah y yo no tengo pelos en los huevos..jaja)
¡Hola guapetona!
ResponderEliminarAyer estuvimos al lado de tu casa.
¡Me ha sentado FATAL cumplir 40 años!, ¡¡MECAGÜEN!!
En los huevos no, pero pelos sí, JAAAAA ;)
Verás, algunos piensan que esos juegos son "machistas".
¡Un besazo muy grandote!
Las cosas que uno recuerda cuando menos se lo espera. Pero yo luego llego más allá. Querría haberme enterado de si la churri al final se lío con el profe esmirriado. Será que las mujeres somos mas cotillas, pero chico,me pica la curiosidad...je.je.
ResponderEliminarTienes una hija monísima.
Chao
Ana
Que lindaaa!!. Me ha parecido encantadora la foto de tu niña. Y no te preocupes por los cuarenta, estás en lo mejor de la vida..
ResponderEliminarBesos y susurros muy dulces
Miguel Ángel, que delicia de relato y cómo me ha gustado por el acierto de tu reflexión. Los grande y lo pequeño, el importante y el menos. Como dice un dicho:"el fuerte es fuerte mientras el débil le deja" y es así en todo.
ResponderEliminarClaudia, un amor (Mi hija mayor también se llama Claudia, un bello nombre).
Un fuerte abrazo para ti y no dejes nunca que los achaques te venzan.
Un cálidisimo abrazo, amigo.
Queridos Miguel y Ana, yo escribí mi testimonio de mi profesor de gimnasia (¿Por qué todos los recordamos con tanto "cariño"? en mi post titulado
ResponderEliminarComo ir a urgencias por culpa del follar...) así que comparto todo lo que dices, aunque yo en el instituto era más bueno y simplón y no se me hubiese ocurrido hacer ninguna cabronada como las que cuentas, jejejeje...
Que linda es Claudia, se parece un pelín a mí cuando peque, muy puesta y con su pelo rizadito, que aun conservo, aunque yo soy más morena jajajajaja. Como siempre mi querido Miguelín me has hecho pasar un ratito de lectura muy ameno y hasta divertido. Menos mal que a mí personalmente los tipejos tipo armario no me van. Prefiero los graciosos con los que de seguro pasan un rato más divertido.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo a los tres y pasad una linda semana.
Me has hecho recordar mis tiempos de cole... Yo era de las malas, hace un par de años en el 50 aniversario del cloegio se me acerco una mojo y me solto
ResponderEliminarSabes niña aun tienes el record de la que mas sabados ha venido castigada.
No es por meterte miedo pero alguien dijo una vez
A partir de los 40 si te levantas y no te duele nada es que estas muerto .... //Silbar
Claudia esta preciosa menos mal que no se parece al papa
Un besazo presioso!!!
Esta es la tercera vez que entro hoy (tus estadísticas se van a volver locas conmigo, lo que yo te diga)y cuando voy a escribir entra alguien en la ofi, estoy que trinooooo.
ResponderEliminarAhora te dejo un trimuas antes de leerte, asi ya te lo llevas jajajaja, a ver si me dejan leerte tranquila.
Marta.
Por cierto, Claudia está para comérsela, felicidades!
Qué bellezón de niña,estarás babeando,seguro....
ResponderEliminarHay cosas que si son grandes lo son...y no pienses mal.
Te me cuidas Miguelín.
Esa cifra redonda es "mu" mala... jajaja. Me han dicho que a partir de ahí empiezan los problemas... de todo tipo, que lo sepas.
ResponderEliminarOye, niño, eras y eres terriblemente malo.
¡Y no critiques a los Mini!... Yo tengo uno y no es para fardar. Es monííísimo. Rojo, con el techo negro. Solo le falta hablar. jajaja
Besos.
PD. Tienes una hija preciosa.
O no todo es lo que parece.
ResponderEliminarSalud
Muy buena anécdota, me alegro del triunfo del pequeño, más que nada porque pertenezco a ese grupo... que no vamos a salir siempre malparados.
ResponderEliminarYo voy a cumplir 39, pero me siento mejor que nunca.
Por fin estoy en casita... y por fin me he podido leer el texto entero...
ResponderEliminarGenial, como siempre, eres unico para contar las cosas!
Yo antes me cruzaba con alguien de 40 años y me parecía una vieja, ahora con 43 que tengo pienso que todavía puedo dar mucha guerra. En fin que todo es relativo y al fin y al cabo eso de la edad es solo un numero Miguel!
Un abrazo por triplicado a repartir!
Marta.
PD 1: Te he dicho ya que Claudia está preciosa?
PD 2: He oído por ahí que eso de la altura, en horizontal no se nota, pa que preocuparse? jajajaja
¡Ay, Miguel! Pero qué niña más bonita que tienes. Esta anécdota es un buen reflejo de uno de mis dogmas de fe: la felicidad está en la perspectiva. Gracias por esas sonrisas de lunes, y cuídate, ¿eh? Mil besos!!
ResponderEliminarque preciosa foto y niña!!!! me ha encatado... gran anecdota!!
ResponderEliminarbesitos
Quizás todos debiésemos ser más adolescentes...
ResponderEliminar¿Condimentaste la sangría con "perejil"?
Tu niña está monisima, tan pelirroja y con esos ricitos.
ResponderEliminarDe la historia, bueno, hay quien se cree ante otros que aparentemente con mas pequeños, hasta que alguien les pone en su sitio.
Una cura de humildad nunca viene mal.
Besos
Pero que bonita es Claudia y qué linda la foto!!!
ResponderEliminarEn mi instituto solo había mujeres dando gimnasia, pero había una de ellas que aprovechaba para meterle mano a los chicos...
Tanis
pues yo te había leído...pero imposible comentar!jajajajaj
ResponderEliminarqué te voy a decir de mi pelirroja preferida
ainssssss que me la comooooo a besos!!
qué grande está!!
Un besazoooo triple!! muuuuaaaack
Hola, Miguel Angel, qué niña más guapa tenéis, hay que ver. ¿De tal palo...?
ResponderEliminarEl relato, divertido como siempre, con su enseñanza moral incluida, que quienes no somos ni muy cachas ni muy altos, oye, como que nos sentimos gratificados. Un abrazo
Saludos blogueros
Que linda es Claudia, con esa masa de rizos pelirrojos :)
ResponderEliminarDisculpa mi ausencia, entro poco a la red, esta noche que no puedo dormir estoy en ruta virtual y no podia dejar de pasar a saludarte.
Besos!
Te leí el miércoles, pero por el fallo que ha habido me fue imposible dejar algunas palabras.
ResponderEliminarAfortunadamente el tiempo lo relativiza todo y, las impresiones, las dudas y los convencimientos tienden a difuminarse, así como las certezas y seguridades... nada es tan grande como parece ni tan pequeño y malo como se nos muestra...jajaja.
Muy buen texto, como siempre. Es muy grato leerte.
y tu niña, es una preciosidad, de veras.
felicidades papas.
un abrazo
¡Pero que hermosura de criaturita, si “clicamos” la foto se ve perfectísima!!
ResponderEliminarGracias por enseñárnosla, Miguelin :)
¿Sabes que me lo paso realmente pipa en tu espacio?, jejejjejeje, no he visto nunca a nadie plantear temas tan filosóficos y profundos entremezclados con esa guasa que me tiene partida en dos!!!
ResponderEliminarBueno, no quiero irme sin contestar a tu pregunta:
¡Claro que opino igual que tú!, ya sabes, refiriéndome a lo ridículo que resulta este comportamiento, tanto por parte de señores con pelillos en los cataplines… bueno, los políticos a parte de verlos patéticos, los veo muchas otras cosas, jeje, ¡pa qué te voy a contar, si tú ya me entiendes! ;)
MUAKS x 3 y tú repartes.
Que linda es Claudia, y que grande esta ya,..
ResponderEliminary tù cuidate mucho que los cuarenta no son una justificaciòn para tus males, a darle que aùn hay brio, una abrazo y besitos
Estupendo amigo, como siempre.
ResponderEliminarSaludos y un abrazo.
Claudia está preciosa jugando con las "barriguitas". La verdad es que les ha puesto la mesa fenomenal.
ResponderEliminarEn cuanto al resto del artículo pues totalmente de acuerdo, todo es relativo. Pero hay cosas grandes de verdad, como la pedazo crisis que sufrimos.
Abrazos,
Si, haces clic en la foto, se ve mas grande y muy bien.
ResponderEliminarLa entrada es increible.
Se te echa de menos, ¿qué te pasa?. ¿Todo bien?.
ResponderEliminarBesos.
jajajaja, lo que me rio con tus historietas.xD si es que me meto en la historia xDD
ResponderEliminarPor cierto..tu niña se ve un encanto, es monisima! y las muñequitas con las que juega..yo tengo algunas..xD
Un besitooo
Llego y leo un poco tarde pero es que he reído a carcajadas con este post después de leer tantos otros en vuestro blog!
ResponderEliminarFelicidades! Por lo que tenéis y por lo que hacéis, creo que nos alegráis la vida!
Mia