Óptica Calvo

martes, 31 de mayo de 2011

Entre "listos" anda el juego.

¡Joder con la crisis!, ¡¡me tiene muy quemado!!

Voy a intentar escribir algo que produzca sonrisas, a ver si me sale, y me olvido un poquito de toda esta mala leche.

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Sentado a la mesa con mantel a cuadros, la vacaburra de  mi mujer me había servido un plato de sopa fría. De nada sirvió protestar después de lo que me dijo:  "la sopa son como las lentejas" (si quieres las comes, y si no las dejas). ¡Gorda más qué gorda!, ¿por qué, por qué?

Sorbí la mitad de la sopa, agua de fregar el suelo,  y continué rollendo un trozo de carne revenido. Tampoco el pan estaba blando, dijo que se había olvidado de comprarlo. Bebiendo con agua porque el médico me tiene prohibido el vino, sumido en mi furia mientras  el reloj me anunciaba que debía de volver a la tasca, me sacó de mis pensamientos con otro rebuzno: 

"Si hubieras llegado en punto, la comida hubiera estado caliente. Esta tarde iré a misa, y luego me iré al LIDL, a ver si soy capaz de comprar algo con la mierda de sueldo que ganas"

Al principio no era así. Yo aún la quiero. El vaso estaba a punto de derramarse. Hay quienes guardan una maleta con pertenencias, para cogerla el día que se van para no volver jamás, yo tenía guardado un pensamiento, y ese día decidí que debía de llevarlo a término.

En la tasca esperaba al cura del barrio, que siempre venía sobre las 16:00 a tomarse un cafetito.

Me ha dado por poner caras a los personajes, así que he tomado prestado a los actores del "Chavo del Ocho".




- Girafales es D. Hortensio.

 - Chilidrina es la mujer.





 - Quico es el hombre, ¿quien es ese hombre, que me mira y me arrobaaaaaaaa?






- Yo .- ¡Buenas tardes D. Hortensio!, ¿lo de siempre?

- D. Hortensio.- Buenas serán para ti, ¿te has enterado que el Barça está interesado por el Kun Agüero?, ¡esos cabrones terminarán por tener el mejor equipo de todos los tiempos!, ¿he dicho cabrones?, ¡qué Dios me perdone!

- Yo.- Bueno, bueno, eso habrá que verlo, JAAAAA. Ahora mismo le pongo su café. Tengo que entrar en la cocina a picar grano, me he descuidado un poco, serán segundos, ¿no le importa esperar un poco?

- D. Hortensio. No tengo prisa. ¡Niño! - refiriéndose al otro camarero, mi compañero Ignacio - ¡pon Saber y Ganar y quita eso!

En la cocina tenía preparada una pócima especial, no escrita en vademecum alguno, herencia de mi padre, que mi padre heredó de su abuelo, y así hasta que se pierde el recuerdo. Cuando queremos que alguien sufra, le echamos el brebaje a una bebida cualquiera; no deja ni sabor, ni olor, ni cambia el color. Mezclado hasta con agua, quien lo toma se caga por la pata abajo. El café de D. Hortensio ese día llevaba sorpresa, ya os imaginareis. Lo preparé de forma tan hábil que ni mi compañero Ignacio se dió cuenta del cambiazo.

A D. Hortensio le gustaba tomarse su cafetito con tranquilidad. Siempre se sentaba en una mesa y veía la T.V mientras se lo tomaba. Ese día no pudo disfrutar de su rutina, y en vez de su programa favorito,  lo que vió fue las manchas del servicio de caballeros. Dos sorbos bastó para que saliera corriendo al baño. Desde la puerta se oían sus cuescazos  de aviso. Tenía para rato, era el momento de aplicar la segunda fase.

- Yo.- Ignacio, me tienes que hacer un favor. Debo de salir 30 minutos, ¡cúbreme!

- Ignacio.- ¿A dónde vas?, ¡oye!, ¡a tomar por culo!

Lo dejé con la palabra en la boca. Me dirigí a la iglesia y entré sigiloso. De seres terrenales sólo estaba yo. Me metí en el confesionario, esperando a que mi mujer se arrodillara para confesarse.

Antes de aparecer ella se confesaron otras dos mujeres. La primera me contó banalidades, así que sólo le impuse 50 Padrenuestros de penitencia (se quejó un poco, tal vez fue demasiado). La segunda me estuvo hablando mal de varios de sus compañeros de trabajo. Dudé entre 500 Padresnuestros o 1000 Ave Marías. Al final le impuse 100 Padrenuestros (también se quejó, ¡joder!).

¡Por fin mi mujer se arrodilló!

- Mi mujer.- Ave María Purísima.

- Yo.- Sin pecado concebida  - engolando la voz - cuentame hija mía.

- Mi mujer.- ¿Usted no es D. Hortensio, no?

- Yo.- No hija mía, soy el Padre Anselmo. D. Hortensio está un poco acatarrado. Si lo desea  puede vernir mañana, que creo ya estará disponible - mientras rezaba porque no se marchara.

- Mi mujer.- No, no es necesario. No se lo tome a mal, es la costumbre.

- Yo.- Muy bien hija mía. Dime, ¿has pecado?, ¿te llevas bien con tus seres queridos?

- Mi mujer.- Sí, he pecado mucho. Con mis seres queridos me llevo bien. Mis padres todavía no están muy mal de salud, soy tan buenos que cuando se mueran harán competencia a los Ángeles del Señor. De mis dos hijos no tengo reproche alguno, son puntales de mi vida, son los que hacen que no tire por la borda la relación con su padre.

- Yo.- Deduzco que la relación con tu marido te atormenta, ¿dime en que has pecado?

Si yo hubiera sido la mujer ya me hubiera mosqueado, ¡un cura que te tutea en confesión si conocerte!, ¡¡¿qué formas son esas?!!

- Mi mujer.- Padre, con permiso, ¡no puedo más! De joven él  era otra persona, ahora es insoportable. Me decía cosas bonitas, ahora sólo me insulta. He pensado cosas muy malas para él, por eso me quiero confesar.

¡Qué pedazo de zorraaaaaaaa!

- Yo.- ¡Muy mal!, ¡Dios te castigará si no te arrepientes! - me empezé a pellizcar un huevo, porque estaba perdiendo los papeles y no era plan - Dime hija mía, ¿tú, en el fondo, le quieres?

- Mi mujer.- ¡Claro que sí! No se lo digo, ya no somos unos colegiales, pero eso está claro. Tal vez no lo sepa transmitir, pero de joven tampoco. Reconozco que soy como un cardo, pero ya me conoció así. No sé si es el aburrimiento, el tiempo, ambas cosas a la vez, no sé.

¡Ay, eso no me lo esperaba!

- Yo.- Bueno, lo mejor es que hables con tu marido, sin gritos, recuperar las conversaciones que ya no hay en vuestro seno familiar. Esa es la penitencia que te impongo. Te puedes ir. Yo te absuelvo en el nombre del Padre....

Cuando regresé al bar, me encontré que en la puerta estaban un equipo del SAMUR y una furgoneta de "Mario's fontaneros". D. Hortensio había tenido un desmayo en plena cagalera, y, como tenía el culo un poco gordo, se había quedado atascado en la taza del WC. Ignacio y varios parroquianos intentaron tirar de él, para desatascarle, pero lo único que consiguieron fue una luxación de hombro, a parte del desmayo que ya  tenía, y romper la tubería de cuajo, manando agua a chorros que se mezcló con los desechos del pobre caganet.

Menos mal que lo de D. Hortensio quedó sólo en un susto, al final volvió del más allá y pudo dormir en su cama esa noche. A Ignacio le tuve que prometer que le haría 3 fines de semana seguidos por aquella putadilla de nada. ¡Se pasó 3 pueblos!

Terminó ni jornada laboral y tenía ganas de ver a mi parienta. Por el camino de casa compré un ramo de flores a una gitana, ¡un poco caros, pero qué más daba! Entré en casa y estaba ella, sentada en mi sillón preferido, con una sonrisa de oreja a oreja, ¡hacía tanto tiempo que no la veía sonreir!

- Yo.- Querida, esto es para ti.

- Mi mujer.- Querido, tenemos que hablar.

- Yo.- Yo te quiero. Te quiero de verdad. A veces me paso un poco, pero es que eres muy pesada; que si meo fuera de la taza del wáter, que si me he olvidado de apagar la luz, que si este y que si lo otro... ¿Te he dicho que te quiero?

- Mi mujer.- Me lo acabas de decir 3 veces, que es más de lo que me lo has dicho en los últimos 10 años. Anda, ¡tonto, qué eres tonto!, ¡dame un beso!

Había engordado mucho comparado a con lo magra que  la conocí, pero seguía dando los besos igual de bien.

Por la noche, en la cama, me contó que un cura nuevo en confensión, le  había aconsejado hablar conmigo. Que aquel día acudió a ver a D. Hortensio para decirle que había estado pensando en un punto de no retorno, y que sólo necesita un último empujón, o que alguien le hiciera ver de algún modo que aquello si podía volver a ser algo parecido a lo que antes vivió. Alguien me decía a la oreja que confesara, y otro alguien me decía que me callará; pensando pensando, mi mujer hablaba.

- Mi mujer.- ¿Sabes?, me dijo que, de seguir así, lo ortodoxo era soportar "la cruz", lo normal era divorciarme de ti, y que si quería seguir su consejo, lo mejor era romper mi relación contigo  y empezar de nuevo. Es más, me dijo que no tendría problemas de ningún tipo,  porque él me contrataría para cuidar de la sacristía, de él y  y de su casa; que  aunque tendría que vivir con él bajo el mismo techo, podría estar bien tranquila, ya que yo para él sería como una hermana.

¿Qué coño me estaba contando?, ¡eso no es lo que yo la había dicho!, ¡¡ay mi madre!!

- Yo.- ¿Eso te dijo?, ¡no me lo creo!


- Mi mujer.- ¡Vale!, el cura nuevo no me dijo exactamente eso. D. Hortensio me lo dijo hace unos días. Lo que en realidad me dijo es que hablara contigo. Te he mentido en quien me lo dijo, pero lo importante es que hemos iniciado el camino de la reconciliación.

- Yo.- Pues es verdad, vamos a dormir, ¡hasta mañana cariño!

Al día siguiente repetí la misma treta con el pobre confesor, , ¡pero doblando la dosis! Estuvo sin levantar el pompis del WC durante días; ¡coño!, ¡hasta adelgazó y todo! 

Como no estaba tranquilo con Dios, me quise confesar con él. 

- D. Hortensio.- Ave María Purísima.

- Yo.- Sin pecado concebida.

- D. Hortensio.- ¡Pero bueno!, ¿eres tú?, ¡no recuerdo la última vez que viniste a confesar!, es más, ¡yo creo que es la primera!

- Yo.- Padre, me resulta difícil decirle lo que le voy a decir. Sus cagaleras han sido por mi culpa. Espero que me perdone, porque imagino que Dios no querrá perdonarme. La primera vez que le adulteré el café,  le suplanté y escuché en confesión a mi mujer. Gracias a ese mezquino acto me he reconciliado con ella. También me he enterado de lo que la propuso, ¡y me cagué en su madre! Tomé venganza, de ahí su segunda cagalera, pero algo me dice que me he pasado un poco, aunque a veces también pienso que he sido demasiado benevolente.

- D. Hortensio.- Yo te perdono, y Dios también; si lo hace a diario con personas mucho peores, ¿como no lo va a hacer contigo? Que sepas que las cagaleras me han venido requetebien; la gula me pierde y me envicio con el comer, ahora tengo las tripas bien relucientes. Con respecto a lo que propuse a tu mujer, te digo en confesión, pero aquí, entre tú y yo, dejemos a Dios a parte, que  lo hice para provocar a tu "costilla", para que ella pensara y se diera cuenta, porque estaba tan cerrada de mollera como lo estabas tú. Son muchos años escuchando confesiones, y algo se aprende. Sabía que funcionaría; lo sabía por lo que ella me decía, ¿te he dicho ya que son muchos años? Ignacio, ¡nunca menosprecies el poder de escuchar!

- Yo.- Padre... no sé...

- D. Hortensio.- Yo te absuelvo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo. Luego me pasaré por el bar, espero que no vuelvas a darme ese café del Demonio.

Si ya lo dice el reflán: "los curas saben latín", JAAAAJAAAAAAA.

Miguel Ángel de Móstoles





lunes, 30 de mayo de 2011

El cuestionario para ser Presidente del PSOE (u otro partido político cualquiera).

¿Cómo se deciden, y quien las decide,  las preguntas y/o pruebas para un puesto de trabajo en concreto?, ¡es la pregunta del millón! Claro, que a veces, por muchos estudios que tengas, sale "ganador" el  que menos te lo esperas; como le pasó a un primo hermano mío (verídico, no es ninguna coña).

Hace muchos años, en el pueblo de mis padres, el ayuntamiento necesitaba un empleado para  desempeñar diferentes trabajos administrativos. El único requisito que puso el consistorio era ser residente en la muy noble villa. Se presentaron varios jóvenes del lugar con estudios medios y/o universitarios, y otro que sabía las cuatro reglas. ¿Sabeis cual resultó ser la prueba para elegir candidato?, ¡agarrarse!: el que hiciera el hoyo más redondo, más profundo, y mejor escabado en un tiempo de 5 minutos. Sí, sí, esa cara de fliparlo en colores también la puse yo.

Como ahora los medios informativos no hacen otra cosa que darnos el coñazo con el candidato sucesor de José Luis Rodríguez Zapatero, y como parece que la cosa está calentita, se me ha ocurrido que podíamos ayudarles en la elección, seamos votantes o no del PSOE. Elegir un buen candidato es menester para futuros éxitos. 

Yo he estado pensando en un cuestionario de 12 preguntas, que será Secreto de Estado Mayor, y aquellos que quieran aspirar a tan difícil puesto, deberán hacerlo al mismo tiempo y en el mismo lugar, estando varios notarios presentes para dar fe del acto, y en edificio que no sea propiedad del partido. Mi cuestionario es el siguiente:

1) Enumere todas las provincias españolas, indicando cual es la capital de cada ellas, e indicando a su vez a que Comunidad Autónoma pertenecen. Está claro que tendrán que incluir a las Ciudades  Autónomas de Ceuta y Melilla, aunque no se pregunte.

2) Enumere, explique, y haga los esquemas y dibujos pertinentes, que intervienen en la cosecha de trigo en la ciudad de Adanero.

3) Lista completa de los reyes visigodos españoles. Esta es fácil, sólo pide la lista completa, no la  lista y años en los que gobernaron.

4) Ley de la Oferta y la Demanda. Explicación general.  Gráfica de un ejemplo concreto: variación del insumo tomates de la huerta murciana de venta en el Mercadona de la Ronda del Canillo, Talavera de la Reina, al variar el precio el doble que el precio de origen en la segunda quincena del mes de julio del año 2010.

5) El Padrenuestro en todos los idiomas oficiales del Estado Español. En caso de ser ateo,  escriba la composición química de mezclar Coca Cola (hecha en Fuenlabrada, Madrid, por CASBEGA) con pacharán Zoco, describiendo además las principales propiedades químicas de la fórmula, así como las reacciones REDOX que tengan lugar en la mezcla. Si además de todos los idiomas oficiales del Estado Español se escribe también en Esperanto, esta pregunta puntuará entonces el Número Áureo  de veces más que en caso de no hacerlo.

6) Escriba su hipotético discurso de toma de posesión en inglés. Mínimo dos hojas (por ambas caras).

7) Si está usted presente ante su Majestad la Reina Isabel II de Inglaterra, y ella se tira una ventosidad, explique el protocolo a seguir para esos casos. Si lo escribe en alemán esta pregunta puntuará doble.

8) Características técnicas del motor del Audi A8 utilizado en España por los ministros. 

9) Escriba una Octava Real sobre el número 69.

10) Propiedades fisico-químicas de la vaselina. Aplicaciones industriales. Aplicaciones varias. Breve estudio empírico de la influencia de la densidad de la vaselina como lubricante en las relaciones sexuales.

11) Economía Política en la transición española. Enumere las reflexiones y/o conclusiones  de D. Ramón Tamames en sus diferentes publicaciones al respecto. Haga una breve discusión de, por lo menos, 3 políticas económicas y sus resultados en la economía política del momento.

12) Imagine que usted es Presidente del Gobierno. El país se va a pique, está a punto de ir a la quiebra, eliga una, sólo una,  de las diferentes opciones:

- Dimitir.
- Decir que la culpa es de otros.
- Decir que la culpa es de otros, lamer el culo a quien haya que lamerlo, dar por culo a los de siempre, y ver que pasa.
- Instaurar la III República.

JAAAAAJAAA, ¿os imaginais las respuestas?, ¿eh?, ¡joder!, ¡¡si para ser barrendero te piden carreras universitarias y demás!!, ¡por lo menos que se lo curren un poco!, ¿no?, además, si los resultados finales no son buenos, siempre pueden ordenar a ver quien hace el hoyo más profundo, más redondo y mejor hecho en 5 minutos. JAAAAAAAAAJAAAAAAAA.

Para hoyo perfecto y redondo, el que tenemos la mayoría de nosotros en el orto, ¡de tanto darnos!, ¡joder!, ¡qué bien se les da a unos pocos hacer hoyos en otros muchos!, ¡qué ya lo tenemos como un bebedero de patos!

¡Cagüenlaleche!,  al final en la vida, va a resultar que quien hace el mejor hoyo es el mejor de todos, ¡PORCA MISERIA!

Si deseais añadir más preguntas, ya estais tardando.

¡Feliz lunes!






miércoles, 25 de mayo de 2011

El hombre cebra.

Decía mi abuelo: "quien con navajas juega, termina por cortarse". ¡Qué jodio mi yayo!

Se me habían terminado las maquinillas de afeitar desechables, tenía una comunión el fin de semana, y no me veía el pito de grande y descuidado que tenia el matojo. Como la celebración era en Valencia, la pintaban calva para ir a mojarse el culete en la Malvarosa, y claro, ¡había que hacer poda de  bajos! Como decía, ante la ausencia de maquinillas desechables con las cuchillas afiladas, cogí una que me regaló mi abuelo, de esas antiguas, sí, esas que había que atornillar la cuchilla al mango, sin protección ninguna, de esas que hay que manejar con tiento porque si aprietas te dejas el cutis como un mapa. Imagino que ahora empezareis a atar cabos, ¿no?, cortándome  los pelos no calculé bien la fuerza y me rebané el pito.

¡Me dolió!,  pero más me dolió que saliera en prensa, televisión y radio. No era para menos. Llamé al 112, y cuando le dije que tenía medio pito colgando, que no era broma, y que me estaba desangrando, 3 ambulancias acudieron presto; la policía también, pensando que había sido por algún problema de género; los medios de comunicación detrás de la policía, porque tienen chivatos en ella; y por último se enteró la familia.

Me dejó tocado el accidente, para que negarlo. Una psicóloga me trató, y me hizo ver que, para lo que utilizaba aquello, tampoco era tan grave la pérdida; total, todavía conservaba los huevos, aunque sólo fueran para rascármelos. Aún así, no terminaba de acostumbrarme a verme en la ducha la mitad de lo que antes veía.

La psicóloga era amiga de una cirujana plástica. Yo creo que se llevaba  comisión. Al final me lió y acudí  a verla. Ella me enseñó algunas fotos de miembros reconstruidos. ¡Es alucinante!, por  300.000 € te ponían el pene de tus sueños; con esas palabras me dijo: "el pene de sus sueños", lo recuerdo como si fuera ahora: "opérese Sr. Chico, usted no ha perdido medio pene, lo que ha pasado es que el destino le ha traído aquí para tener ahora lo que antes no tenía". ¿He dicho ya que me lió?

No tenía 300.000 €, así que al final llegué a un acuerdo y la minuta bajó a sólo 30.000 € (¡la maldita crisis económica!).  Después de pagar la mitad de lo acordado, llegó el día de operarme.

No sé yo si con la pérdida de sangre del accidente también se me iría la neurona. No es raro que te líen una vez, ¡pero dos veces! No me tiréis piedras, soy un ser muy sensible.

Resulta que como se había reducido mucho el precio de la operación, ya no podían hacerme "la maravilla" que se hace en esos casos: una reconstrucción idéntica a lo que se tenía. Tuvieron que acudir a un donante. El donante era un señor negro, a juzgar por el material, un pedazo de morcilla de Burgos de tamaño considerable.

- Yo.- ¿A dónde voy yo con eso?, ¡me va a doblar el espinazo!

- Cirujana.- ¡No se preocupe Sr. Chico!, es por los efectos de los medicamentos para conservarlo, luego encoge y se vuelve de un tamaño normal; ¡es un mito lo del miembro de los negros!, se lo digo por experiencia.

- Yo.- ¡Ya!, ¿me quiere decir como quito el color negro de eso?, ¿me lo pinto de blanco?

- Cirujana.- Con el tiempo se vuelve color rosado, similar a la carne; además, usted es moreno de piel, siempre puede decir que hace naturismo y ya está. Por cierto, seguro que después del transplante se le rifarán las mujeres.

¡Me lió!, ¡mira qué soy pardillo!

Así que me operé, y no recuperé un pito, gané una morcilla entre las piernas. Aquello no se ponía tan tieso y duro como lo que antes había ahí, pero lo suficiente como para producir un hematoma por golpe. Como soy persona que se conforma con todo, terminé por acostumbrarme.

Pasado un año de la operación  conocí a una señorita mulata en la cola del pan. No  sé el porqué me tiré a la piscina sin salvavidas, yo soy muy vergonzoso, tal vez era que le había echado un chorrito de pacharán a la leche del desayuno. De la cola del pan a salir como pareja en una semana. A las 3 semanas me había presentado a media familia. A la cuarta me hizo un regalo, ¡creo que lloré de la emoción! Aquel fue uno de los días más bonitos de mi existencia.

No habíamos hecho el amor, siempre la daba esquinazo, hasta que un día:

- Mi amor.- Cariño, me comen las ganas de acostarme contigo, ¿por qué no quieres?

- Yo.- Yo no he dicho que no quiera.

- Mi amor.- No lo has dicho, y tampoco te lo he pedido directamente, pero hay gestos, comentarios, ¡no eres tonto!, ¿por qué?

- Yo.- Verás, hay algo que quiero contarte y no encuentro el momento...

- Mi amor.- ¿Tienes una enfermedad venérea?, ¿qué te pasa?

- Yo.- No es nada de eso, es difícil, no encuentro el momento, ni el lugar, ni la hora...

- Mi amor.- Yo te quiero. No sé si será para siempre, pero sí quiero arriesgarme a continuar, pero hay cosas, que o cambian, o harán que no continuemos juntos el mismo camino.

- Yo.- Este fin de semana te lo diré, te lo prometo. Te llevaré a un lugar especial, se llama Almendrugal, está a un par de horas en coche.

- Mi amor.- ¿Almendrugal?, ¿eso que es?

- Yo.- Es un pueblo abandonado, ya lo verás. Te sorprenderá encontrarte algún pastor con cabras que hable en ruso, en mitad de la llanura castellana,  es una historia curiosa y larga, ya te la contaré.

Paseando por las afueras de Almendrugal, con ella cogida de mi mano,  me "desnudé" primero de alma, después de nervios, y lloré, lloramos juntos, y al final de ropa, y ella lo vió. Del asco incial  pasó a la  sorpresa, de la sopresa a la expectación, y de la expectación a sacar un condón de un bolso; lo que vino después es menester no contarlo, porque se imagina, sólo deciros que eché un polvazo que mecagüenlamadrequemaparioooooo.... ¡perdón, me he dejado llevar!

No transcurrió mucho tiempo desde aquel día para  irnos a vivir juntos. No pasamos por vicaría pero sí por el Registro Civil. Somos un matrimonio como cualquier otro. Antes dejaba pasar el tiempo, ahora me jode que pase el tiempo, ¡estoy muy feliz!

Hoy, cuando quedan un par de semanas para que venga Donato, porque será niño y se llamará como su tatarabuelo materno, me quita el sueño pensar lo que él pensara cuando me vea el pene, porque antes o después lo verá. No sabré que decirle, ¿qué puede decirle?, ¿le causará un trauma?, ¡Dios! (¡perdón otra vez!, me vuelvo blasfemo al menor intento).

Al final tendré que decirle lo que me dice mi mujer que le diga:

"Dile que por eso es mulato  porque la tienes mitad blanca mitad negra"

Poco a poco espero ir recuperando el ritmo. He estado con un bajón físico impresionante. No recuerdo haberme encontrado tan cansado y con tan poco fondo. He tenido que racionarme, hay cosas que no se pueden dejar de hacer, hay deberes que cumplir. No es una excusa, he estado hecho una filfa. ¡Joder que mal me ha sentado entrar en la cuarentena!

¡Un abrazo para todos!

1/2 de Miguel Ángel de Móstoles (todavía no estoy del todo recuperado).





lunes, 9 de mayo de 2011

De lo pequeño a lo grande y viceversa.

¿Como están ustedes?, ¿todo bien?, ¡¿qué estais jodidos?!, ¿y quién no? Yo  sigo con mi bajón físico, que me tiene cansado (encima ahora me duele la rodilla izquierda) y me obliga a tener "desconectadas" algunas "funciones"; pero como la Blogsfera me da también "vida", intentaré, poquito a poquito, ponerme al corriente.

Hace unos días,  Ana hizo la siguiente foto a Claudia.

 (Blogger comprime las fotos haciendo peder muchìsima definición, es una pena, por eso se ve regular)

Ahí la teneis, jugando con los juguetes que tenía su madre cuando era pequeña. No me negareis que  mi hija  parece un gigante comparada con las muñequitas y los juquetes que imitan a una cocina, y siendo ella pequeña, dentro de su casita, que es pequeña comparada con nosotros; y que nosotros somos pequeños comparados con lo que nos cubre la cabeza, y así hasta el infinito, me hace pensar que la vida es una sucesión de lo diminuto a lo gigantesco, desde lo real a lo abstracto, desde la vida hasta el agilipollamiento.

Esta reflexión me hizo recordar una anécdota de dos profesores que  tuve yo en el instituto. Espero que os haga sonreir  y comenzar la semana con más alegría.

Ahora no recuerdo el nombre, y tampoco sabría ponerle cara, pero sí recuerdo que era un tiarrón manchego que rondaría los 1,90 m de altura. Había jugado en la selección española de rugby, y en aquel tiempo, aunque ya retirado, era una figura importante en la selección nacional de ese deporte estadounidense (casi desconocido en España, porque aquí no se practica).

Como podeis imaginar, estaba "cuadrado" el cacho mamón. De pelo rubio y voz profunda, hacia mojar las bragas a más de una. A mi lo que me producía eran ganas de ponerle un petardo bien gordo en el ojete,  para que explotara y  lo enviara a sus E.E.U.U. queridos, porque me traía por la calle de la amargura en su clase de gimnasia. Yo no nací para correr en menos de 3 minutos 1 Km., tampoco para saltar una marca determinada, ni hacer no se cuantas flexiones, ¡no! Las pasaba putas para aprobar la mierda de asignatura de educación física.

El chorvo en cuestión venía a dar clases en un Mini Cooper. Jamás he montado en un Mini, pero se me antoja que tendría que hacer contorsionismo para meterse ahí dentro, y que tendría que conducir al estilo rana, con las piernas totalmente flexionadas y con el volante entre los huevos. Como ya habreis imaginado, era de un presumido que no le cabía en su corpachón, y se llevaba el Mini para fardar todavía más, ya que disponía de un pedazo de Mercedes que quitaba el sentido pero no acudía al trabajo en él porque le hacía parecer viejo. Lo del Mercedes lo supimos porque un día apareció por el aparcamiento, y como tan limpito y tan perfumado rechinaba con el lugar, le meamos un poquito las puertas y enguarramos  las cerraduras delanteras con caca de perro (pensábamos que era de la zorra de la directora, espero que después de más de 20 años nos haya perdonado).

Había otro profesor de gimnasia, también con pedigrí  porque había sido campeón de Castilla de atletismo. Al contrario que el rubio, era muy menudo, muy esmirriado, y abultaba más su bigote poblado que todos sus músculos juntos. También lo tuve de profesor en años anteriores, pero de él guardo más gratos recuerdos.

Antes de continuar, se me olvidaba deciros que entre ellos no se llevaban bien, y más de una ocasión tuve la oportunidad de verlos discutir.

Hubo un año, que para celebrar la fiesta del instituto, los responsables docentes tiraron la casa por la ventana. Habilitaron uno de los talleres para pista de baile, y a nosotros, los del último curso de Automoción (éramos 7 alumnos nada más, JAAAJAAAA, ¡qué tiempos!) nos encargaron hacer sangría para todos.

En la fiesta estaba permitido llevar acompañante. Los profesores irían acompañados de sus respectivas parejas, y aquellos estudiantes, o estudiantas, que quisieran, también podían presumir de apaño. Los del último curso de automoción fuimos sólos, como éramos incómodos a la vista no nos quería nadie.

El día de la fiesta llegó el profesor rubio en su Mini fardón con su churri. La muchacha no estaba mal, pero entre lo bajita que era comparado con él, porque con el sobaco la hacía sombra, tan delgadita, sin caderas y sin pechotes que destacaran, ¡vamos!, ¡qué parecían el Duo Sacapuntas!

El otro apareció con coche, ¡una sorpresa porque venía siempre en transporte público! Tenía por automóvil un pedazo de Nissan Patrol de los largos, con motor de 6 cilindros, totalmente tuneado, ¡qué pedazo de bicho con motor!, ¿la acompañante?, ¡madre del amor hermoso, llegó una Diosa a Móstoles ese día!, ¡joder que pedazo de mujerona!, bueno, bueno, era es-pec-ta-cu-lar. En esa pareja el mierdecilla parecía él, porque la mujer le sacaba la cabeza, destacaba allá donde estuviera.

Lo mejor vino después, JAAAAAAA, porque el rubio se lo tomó regular, JAAAAAA, como dos niños que se comparan a ver quien tiene el pito más largo, y estuvo toda la fiesta con cara de estreñido, mientras que el otro, estuvo más espléndido que un pavo hinchado con las alas abiertas.

Las mujeres, o lo que fueran, de ambos se hicieron amigas y estuvieron todo el rato hablando y disfrutando de la fiesta. La verdad que supieron "meterse" y disfrutar del sarao, no como otros.

Al final de la fiesta, cuando hubo que irse, la acompañante del rubio dijo que le apetecía ir cómoda, así que se montó en el Patrol y el rubio empequeñeció por momentos, creo que se sintió humillado, y como la peña estaba más borracha que serena, ya que la sangría la habíamos adulterado con unas sustancias ilegales que no viene a cuento exponer, empezamos a reirnos los allí presentes del rubio abandonado; medio instituto en el aparcamiento muerto de risa y apuntandolo con el dedo, incluso algunos le llamaron "mierdecilla", JAAAAAA, ¡qué malos podemos llegamos a ser a veces! Esa noche dormí a pierna suelta, me tomé aquello como una venganza personal hacia mi "sargento".

Ahora que estoy pasando la I.T.V., y en el taller me han ajustado un poco el cerebro, me doy cuenta que todo es relativo, y que tendemos demasiado a relativizar. Ni lo grande es grande siempre, ni lo pequeño es pequeño siempre, y a veces de lo pequeño sacamos algo muy grande, y partiendo de lo grande terminamos haciéndolo todo pequeño. La visión de adolescente puede ser así, es normal, llega la vida y te "come"; pero de unos señores mayores, con muchos pelos en los huevos, la verdad, queda un poquito patético, ¿no opinais igual? (y para ejemplo, los políticos, independientemente del partido que militen).

¡Feliz lunes!

Miguel Ángel de Móstoles