Óptica Calvo

jueves, 3 de febrero de 2011

Cambios profundos en tiempos muy cercanos.

Vamos a ver, yo tengo 39 años, aparento 38, y estoy muy próximo a cumplir los 40, ¿soy un viejo?, yo creo que no. Lo digo porque a veces, cuando escribo sobre alguna cosa de mi juventud, parece que estuviera hablando de hace 60 años, ¡pues no!, hay muchas cosas en España, que cualquier parecido ahora con hace 20 años es pura coincidencia. Un ejemplo: las comunicaciones telefónicas.

Hasta 1988, en España no existió el servicio telefónico totalmente automatizado. No os podeis imaginar la odisea que era llamar en los años 80 al pueblo de mis padres.

Mis padres son toledanos de pura cepa, nacidos en El Torrico (1). En los años 80, esta noble villa contaba con médico, con farmacéutico, con varios bares y dos discotecas, una cooperativa de piensos, una importante cañada de cerdos (de esos que dan jamones), se podían ver sin dificultad los dos canales de T.V. que había en toda España, servicio diario de autobuses que conectaban con Talavera de la Reina (2),  luz desde hacía mucho tiempo (porque mis abuelos, que ellos recordaran, siempre habían conocido luz eléctrica). También había teléfonos, pero los números eran los siguientes: 1 (para el ayuntamiento), 2, 3, 4, 5, 6, así hasta pasado 100; ¿por qué los números de teléfono eran así?, muy sencillo, en aquella zona de la Península Ibérica,  TELEFÓNICA (3) no tenía automatizado el servicio, teniendo obligatoriamente que pasar por centralita.

Nosotros viviamos en Móstoles (4), que dista a unos 150 - 160 Km del pueblo de mis padres. LLamar por teléfono de un sítio a otro, costaba como llamar a mi tío Lorenzo, que era emigrante en Alemania y vivia en Sttugart. Os voy a contar un poquito como era llamar entonces.

Primero, había que armarse de paciencia, rezar varios padres nuestros a la Virgen María, y tomarse dos buenas tazas de tila. Cuando se estaba bien tranquilito, se descolgaba el teléfono y se marcaba el 925. Ahí empezaba la odisea.

El 925 conectaba con la centralita de Toledo, y, si había suerte y las líneas no estaban muy saturadas, a la espera de 1 ó 2 minutos se escuchaba la operadora.

- Operadora de Toledo.- Centralita Toledo, ¿dígame?

- Mi madre.- Por favor señorita, ¿me hace el favor de pasarme con la Centralita de El Puente del Arzobispo?

- Operadora de Toledo.- Un momento....

Si había suerte, en menos de un minuto estabas conectado con la otra centralita, pero en el 90 % de los casos se escuchaba:

"Las líneas están saturadas, ¿desea esperar o intentarlo más tarde?, si desea permanecer a la espera, la comunicación podra estar en unos 4 minutos".

Todo el tiempo de espera, era facturación de conferencia con TELEFÓNICA. Otra cosa, antes que se me olvide, la calidad del sonido era la misma que si conectas dos botes de tomate con un hilo, y uno habla por uno de los botes y el otro escucha, ¡pésima!

Cuando por fin, desde Toledo te conectaban con la centralita de El Puente del Arzobispo, podían haber pasado tan ricamente 10 minutos. A veces, se escuchaban las voces de la operadora de Toledo con la del Puente, contándose sus historias, ¡qué cabronas!, ¡¡seguro que lo hacían a propósito!!

- Operadora de El Puente del Arzobispo.- Centralita del Puente del Arzobispo, ¿dígame?

- Mi madre.- Señorita, por favor, ¿me pasa con el 14 del Torrico?

- Operadora de El Puente del Arzobispo.- Están las líneas saturadas, ¿desea permanecer un poco a la espera?

- Mi madre.- ¡Deseo qué me pase de una vez por todas!, ¿¡como van a estar saturadas las líneas!?, ¿estamos de cachondeo?

- Operadora de El Puente del Arzobispo.- ¡Uy!, ¡Salva!, ¡¡no te había reconocido!!, ¿como estais?, ahora mismo te paso.

Más minutos tarifando a  TELEFÓNICA.

Por cierto, que encima te podían denegar la comunicación. Antes de poder hablar mi madre con el 14 de El Torrico, la operadora hablaba con el propietario de la línea, más o menos así.

- Operadora de El Puente del Arzobispo.- ¡Hola!, ¿como estais?, soy Pepita, de la centralita de El Puente.

- Pureza (junto con su marido Antonio, propietarios de la línea).- ¡Hola!, ¿qué hay?

- Operadora de El Puente del Arzobispo.- Pues nada, aquí estamos echando la tarde, mientras me hago unas puntás (5), llaman desde Móstoles, ¿te paso?

- Pureza.- Será la Salvadora, sí, bueno, hasta la próxima.

Cuando mi madre estaba a punto de cagarse en todo, por fin, se oía la voz de Pureza.

- Pureza.- ¡Hola Salva!, ¿como estais?, ¿todos bien?, ¿y Ángel?, trabajando, imagino, ¿y Miguelito?, ¿estáis todos bien?

- Mi madre.- ¡Hola Pureza!, ¡madre mía, hay que echar merienda cada vez que se llama!, estamos todos bien, ¿y vosotros?

- Pureza.- Bien, con nuestros achaques, Antonio todavía no ha llegado, estará echando de comer a los guarros, ¿llamo a tu madre?

- Mi madre.- Sí, por favor.

Pureza tenía que salir de casa, cruzar la calle, abrir la puerta de mis abuelos (entonces no se echaba la llave, todo estaba abierto), y, avisaba a mis abuelos a grito pelado.

- Pureza.- ¡¡Felipaaaaaaaaaaa!!, ¡¡te llama la Salvaaaaaaaaaa!!

Mis abuelos, que generalmente estaban en la habitación más al fondo de la casa, se ponían en guardia.

- Mi abuela.- ¡Ay!, ¡la Salva!, ¡voooy!

Y mi abuelo, que estaba el pobre más sordo que un zapato, empezaba a preguntar, a volumen  rompe-tímpanos (es lo que tiene ser "duro" de oído).

- Mi abuelo.- ¿Quién llama?, ¿quién es?

- Mi abuela.- ¡Ay qué hombre!, ¡¡está más sordo!!, ¡¡la Salva!!

- Mi abuelo.- ¿Quién?, ¡no me entero!

Y entonces salía mi abuela corriendo para la casa de Pureza, y mi abuelo detrás de ella, teniendo que recorrer un amplísimo pasillo, con un pedazo escalón que parecía una  tapia, salir a la calle, cruzarla, entrar en la casa de Pureza y Antonio, y allí, esperaba el auricular descolgado.

- Abuela.- ¡Hijaaaaaa!, ¿como estais?, ¿estais todos bien?, ¿y Ángel?, trabajando, imagino, ¿y Miguelito?, dale un beso de mi parte, bueno, ¿estais bien?

Mi madre, a parte de escuchar la avalancha de preguntas de mi abuela, también escuchaba a mi abuelo, que llegaba con retraso gritando, a volumen que se escuchaba en todo el barrio, quien había llamado, y la voz de Pureza, también gritando, explicándole que era su hija mayor; al final, mi abuelo se terminaba por enterar.

- Mi madre.- Madre, que llamo para felicitarle por el cumpleaños, que cumpla muchos más, y nada más.

- Mi abuela.- ¡Ay hija!, yo estoy bien, pero tu padre cada día más chocho.

Por detrás mi abuelo, "¿es la Salva?"

- Mi abuela.- ¡Qué sí joder!, ¡¡pero qué viejo más chocho y sordo!!, ¡anda y vete por ahí!

- Mi madre.- Bueno, que le paso a Miguel Ángel.

Mi madre me daba el auricular, y me decía en voz baja: "no se te ocurra enrollarte", con una cara, ¡me cagaba de miedo!

- Yo.- ¿Abuela?, ¡qué los cumpla muy felices!

- Mi abuela.- ¡Ay hijo, muchas gracias, y tú qué lo veas!, espera, que tu abuelo te quiere saludar.

- Mi abuelo.- ¡¡Miguel Ángel!! (mientras me apartaba el aparato de la oreja)

- Yo.- ¡Hola abuelo!, nada, que ya me ha dicho la abuela que estais muy bien, os mando un beso muy grande a los dos, y....

- Mi abuelo.- No me entero bien, bueno, ¡te mando un beso muy grande!, aquí te paso a tu abuela.

- Mi abuela.- ¡Adios hijo, adios!, cuelga ya, ¡Adios!

Y ahí se cortaba la comunicación, 30 minutos para desearte dos besos y un abrazo. Ni que decir tiene, que todo el barrio se enteraba, y cuando salían mi abuelo y mi abuela de casa de Pureza, ya estaba alguna vecina preguntando quien era, porque a cotillas allí son campeones.

Luego, cuando venía la factura, a mi madre le subía la tensión, porque como muy poco eran 600  pesetas  (3,6 €) y hubo alguna de hasta 1.200 pts. (7,2 €), ¡¡en los años 80!!, cuando una cerveza en una bar, no pasaba de los 0,25 €.

Como era tan caro llamar por teléfono, era normal, entoces, porque ahora eso se ha perdido, enviarse muchas cartas. Mis abuelos, para desearte besos y abrazos, solían poner al final cruces y círculos, cruces para los abrazos y círculos para los besos; y ese era el final de todas las cartas bajo la firma, un montón de cruces y ceros.

Luego, cuando ya, ¡por fin!, automatizaron el servicio, mis abuelos pusieron teléfono, y las llamadas pasaron a ser más frecuentes, y las cartas, nunca más se volvió a escribir.

¡Besotes!

Miguel

XXXXXXOOOOOOOO

(1) Para saber más, visitar: http://www.torrico.org/?page_id=18
(2) Para saber más, visitar: http://es.wikipedia.org/wiki/Talavera_de_la_Reina
(3) Creo que a TELEFÓNICA la deben de  conocer en el mundo entero: http://es.wikipedia.org/wiki/Telefónica
(4) Para saber más, visitar: http://es.wikipedia.org/wiki/Móstoles
(5) Se refiere a una de las "artes" de los bordados de la Lagarterana. Mi madre es una de las pocas artesanas vivas que hacen estas maravillas, dominando todos los aspectos de ello. Los bordados de la Largaterana son famosos en el mundo entero.

Mirando por internet, he encontrado una página regular, es ésta: http://www.turismoyarte.com/regiones/castilla_la_mancha/toledo/lagartera/lagartera.htm
Hay un error muy generalizado. Se piensa que los bordados sólo se hacen en Lagartera, ¡¡FALSO!!, se hacen en toda la zona, aunque es verdad de allí son originarios. El pueblo de mis padre, El Torrico, tiene fama por sus bordadores entre quienes conocen los bordados. Lagartera y El Torrico están muy próximos entre ellos (en distancia, por carretera es harina de otro costal).





25 comentarios:

  1. jajaja un post encantador, Miguel. De esas veces que me recuerdas a un guionista de cine :-)
    besos

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  2. ¡Hola Mercedes!

    ¡Así era España!, JAAAJAAA, ¡como hemos cambiado!

    ¡Un beso!

    Miguel

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  3. jaja Me ha encantado...... Mira hoy precisamente leía otro post acerca de los monopolios....Siempre es necesaria una diversidad.
    Tú eres joven Miguelon (no dejes que te digan lo contrario)...como yo..jaja (¿no ves que si tu eres mayor a mi me haces polvo?) jaja
    Besos sin telefono de por medio

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  4. Eres auténtico Miguel,pero si que recuerdo no hace tantas años ese tipo de llamadas.
    Pd:en Navidades sigo enviando felicitaciones por correo.
    Besoooooooooooo

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  5. Son otros tiempos Miguel. Yo también recuerdo eso, pero como la mayor parte de las llamadas eran a mi abuela que vivía a 4 km pues sólo había que pelearse con la señora de la centralita de Guardo jajaja
    Saludos

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  6. Ya te digo, Miguelin, estás hecho un chavalico, créeme. Y eso de aparentar uno menos, ¡no es nada desdeñable! jijiji
    ¡Al final los besos y abrazos iban cargaditos de nervios! me parto.
    Va, te los devuelvo en el mismo idioma, que los hablo todos.
    XXXXOOOOO ;D

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  7. Hola, llegué hasta tu blog porque vi que un amigo te seguía, decidí también quedarme como seguidor, ya que me pareció un muy buen espacio.
    Te invitó a pasar por el mío.
    Un saludo desde Argentina.
    Humberto.

    www.humbertodib.blogspot.com

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  8. Yo en 1987 vendía maquinaria agrícola, era delegado de un fabricante y recorría Castilla y Leon, Alava, La Rioja, Zaragoza y algunos sitios más de rebote. He llamado de infinidad de casas de pueblo, que tenían la centralita y ahora llevo un ordenador portátil que me conecta a todo el mundo y teléfonos móviles que ídem.
    Creo que mi calidad de vida no ha mejorado, sino ha empeorado, la verdad.
    Antes ibas de viaje y ya esta, ahora segun vas de viaje todo el mundo te llama, todo es urgente, ¡¡¡Vaya puta mierda de progreso!!!.

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  9. Yo de la centralita no me acuerdo, lo que si recuerdo era cuando en la playa se formaban unas colas interminables para llamar desde la cabina y mi madre me ponia a mi en cola.
    cuando terminaba el verano estaba blanca pero me sabia la vida de todos los vecinos,

    Un besazo !!!

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  10. bueno ese diálogo, me alegrado la fría noche, también he recordado las fotocopiadoras con dos botones, uno para encender y apagar y otro que decía copy para copiar

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  11. Vaya aventura total para decir 4 palabras. Aunque bueno cuando llamo a mi abuela que vive en la otra punta de Barcelona, no en Rusia es algo así todavía jaja

    Besotes.

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  12. Chapó!!!! Miguel me descubro ante tí! es de los mejores post que he leído ultimamente...
    eres un crack!
    que época más inmemorial!

    un abrazo

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  13. ¡Que me he reído, Miguel! :) Lo confieso, tengo 39 años, aparento 38 y estoy cerca de los 40, soy del 12 de noviembre del 71 por si aún no tienes suficiente información y he vivido esas cosas. ¡Benditos sean los móviles que te permiten hablar directamente con quien quieres! :))) Besos.

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  14. WINNIE:

    ¡Hola guapetona!

    ¡Estás en una edad estupenda!, amos, no te digo más.

    JAJAAAAAAA, ¿te acuerdas de los primeros teléfonos móbiles?, JAAAJAAAAA, te ponías cachas cada vez que lo levantabas.

    ¡Un besazo muy grande!

    MORGANA:

    ¡Hola Morgana!

    Yo he perdido la costumbre de escribir cartas. Hará 20 años que no escribo ninguna :(

    JAAJAAA!!! como hemos cambiadoooo....

    ¡Un besazo muy grande!

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  15. CALVARIAN:

    ¡Hola mocetón!

    JAAAJAAAAAAAAAAAA!!!! claro, son cosas del siglo pasadoooo ;)

    ¡Un fortísimo abrazo!

    EMYTECUENTO:

    ¡Hola GUAPETONA!

    No me negarás, que es una forma preciosa de decirse mucho.

    MUCHOS

    XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX0000000000000

    Miguel

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  16. HUMBERTO DIB:

    ¡Hola!

    ¡Gracias!

    Voy a conocerte...

    TEMUJIN:

    ¡Ay mocetón!, somos del gremio, vamos a pasar en la Blogsfera como los más crispados, en fin.

    No sé si a veces, tanto avance, hace que avancemos.

    ¡Un fuerte abrazo!

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  17. FELINA MALA:

    ¡Hola Felina!

    JAAJAAAAAAA!!!!!!!!!! yo también recuerdo las colas en las cabinas telefónicaaaaas!

    ¡Un beso!

    J.G.

    JAAJAAAAAAAAA!!!! ¿recuerdas que el papel era como el de los faxes que van a rodillo, de esos que con el tiempo se borraban las letras?

    ¡Un abrazo!

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  18. NÉCTAR DE LLUVIA:

    JAAJAAAAAA, tú eres una baby, esto te parecerá ciencia ficción.

    ¡Un besazo!

    VLOJ:

    ¡Hola mocetón!

    JAAAAAA, ¡anda! (me has sacado ya los colores varias veces).

    Viene bien recordar otro tiempo, y no perder la memoria, que la perdemos siempre, y la recuperamos cuando no debemos.

    ¡Un fortísimo abrazo!

    LISSET:

    ¡Hombre!, así que como yo, cosecha del 1971, (¡de las mejores!).

    Están muy bien, pero algunos abusan (bueno, si yo te contara, si al principio de salir los de modo vibrador, hubo.... ¡no es coña!).

    ¡Un beso!

    Miguel

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  19. Tengo más años , que tú y recuerdo perfectamente todo lo que detallas, ah! y no soy vieja tampoco :) ja,ja,ja,ja.
    Besos cielo!
    Ya veo que le has cogido el gusto a la polonización :), tengo mucha influencia con el éter, le hablaré de ello ;)
    Besos!

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  20. ¡Hola Eurice!

    JAAAAAA!!! ya quisieran algunos más jóvenes, de años, que no de espíritu.

    Siiiiiiii, JEJEEEEEE, me estoy polonizando ;)

    ¡Un besazo!

    Miguel

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  21. Vale sí, somos de la misma quinta, incluso yo soy un año mayor que tú, pero es que la historia que nos traes hoy parece sacada de una película de Berlanga. O mejor dicho, un capítulo del Cuéntame.
    Ahora en serio, todo y el cachondeíto que le pones al explicar la historia, ésta es entrañabla.
    Y ahora porque tenemos tarifa plana, pero recuerdo hace años cuando hablaba con mis abuelas que decían: "Cuelga, cuelga niño, que esto sube", jajaja
    Saludete

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  22. Ala, eso mismo me contaba mi madre cuando llamaban a sus abuelos, y cierto, no hace tanto, pero es lo que tienen los pueblos..xD
    En el pueblo de mi madres, creo recordar, apenas 6 o 7 telefonos había, con lo chiquitin que es..jajaja

    Un besooo

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  23. JOSEP CAPSIR:

    ¡Hola Josep!

    JAAAA!!! bueno, eso es porque telefoneabas a sítios que tenían el servicio automático. En realidad no es de hace tanto tiempo...., JEEEEEE, ¡como ha cambiado todo! (la mayoría a mejor).

    Lo que dices de la tarifa plana es verdad, JAJAAAAAA, a mi me lo decían mi abuela, mis tías, mi madre, etc.

    ¡Un fortísimo abrazo!

    LINUXII:

    ¡Hola guapetona!

    JAAJAAAAA!!!! ¿parece ciencia ficción, verdad?, pues imagínate, ni había internet, ni autopistas, ni naaaaaa de naaaaaaaa.

    ¡Un besazo!

    Miguel

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  24. Pues en el pueblo de mi madre había un teléfono público (en la oficina de correos o algo por el estilo). Sólo 1 ó 2 personas del pueblo tenían teléfono en su casa. Si querías llamar tenías que ir allí y llamar. Sólo lo hacías para urgencias.

    Yo era muy pero que muy pequeño :$
    Saludos,

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  25. ¡Hola Celebes!

    JAAJAAA!!! yo también recuerdo que SÓLO había una cabina telefónica en el pueblo, y que era para urgencias, o, se pedía el favor al vecino, o, también se hacía, se iba al bar y se pagaba por pasos consumidos.

    Cuando yo nací, en 1971, mi padre, que entonces vivíamos en Leganes (teniendo ya entonces los 100.000 habitantes), para llamar al hospital, tenía que irse hasta donde estaba el ayuntamiento, que podría estar a no menos de 2 Km de distancia.

    ¡Un fuerte abrazo!

    Miguel

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Por favor, educación ante todo. Gracias.