Óptica Calvo

martes, 18 de enero de 2011

Las manias.

Como algunos de los que pasan por aquí piensan que estoy un pelín nochales, ¡estando todos ellos  muy  equivocados!, me he visto obligado a escribir un artículo que demuestra lo contrario;  para ello, hablaré de algo que todo el mundo tiene:  LAS MANÍAS. Leyendo las siguientes líneas, comprobareis que soy una persona muy normal, muy sensata, muy asentado en el mundo desde la más tierna infancia, y una luz a la que Claudia debe guiarse como si fuera un faro, y que podeis confiar plenamente en mi en las instrucciones que os daré en los próximos días, así como enviarme todos vuestros ahorros a una cuenta que os daré en cuantito me escribais a la dirección de e-mail que figura en el blog.


Ayer, en el programa de radio del Carlos Herrera, hablaron de las extrañas manías que tienen algunas personas. Las hubo de todo tipo, incluso hasta coprófagas (yo podría ser un excelente proveedor de estos maniáticos, a lo mejor doy el bombazo si monto una empresa). Escuché pocos casos por no estar todo el tiempo conduciendo, ¡una lástima!

Yo sólo tengo una manía: chupo y muerdo los bolígrafos, rotuladores, lapiceros, etc; la tengo desde que tengo uso de razón y soy incapaz de quitármela. Ahora que Ana está descubriendo que casi no tengo ningún sentido primitivo asimilado, tal vez sea algo de eso.

Para manías extrañas, y mira que las hay de todo tipo, es una que tenía el Cetrunio, vecino del pueblo de mis padres. El gachó en cuestión, hombre del campo recio, con una educación escasa por haber nacido en otro tiempo y de familia pobre, casado y  con dos hijos, que parecían una copia en pequeño de él, podría pasar por un lugareño más si no fuera porque yo le descubrí una manía. 

Estando una vez en la casa de mis abuelos paternos, entró el Cetrunio a saludar. Era costumbre entonces tener siempre las puertas abiertas, y cualquiera se metía hasta lo más profundo de la casa  SIN AVISAR si le venía en gana, importándole un bledo si estabas cagando, gastando energía botando, o cortándote las uñas; simplemente entraba, y para avisar de su presencia, gritaba: "¿hay alguien?". 

Entrando el Cetrunio en la casa, ¡en plena comida!, se sentó como si fuera su hogar. Primero saludó a mis abuelos, y después lo hizo conmigo, ¡el muy mamón!, dándome un pescozón "cariñoso" en mitad del cogote. Mi abuela le puso un vaso de vino, y estando el "invitado" departiendo con mis abuelitos sobre la mala cosecha de ese año, vi  que el gachó se llevaba a la nariz el dedo índice derecho,  olisqueándolo como si se estuviera comprobando con un punzón la calidad de un jamón. Con lo sucias que tenías las manos, aquello debía de oler a gloria bendita.

Al día siguiente le vi hacer lo mismo en el bar. El domingo, en misa, repetió el gesto varias veces.  Me tenía intrigadísimo, ¿por qué haría eso?, ¿metería el dedo en algún sítio, y luego, para saciar sus gustos, lo  olería de forma repetitiva?, aquel era un caso más para el detective Miguelín.

Está claro que no iba a preguntar al investigado el porqué hacía aquello. Si al saludarme me había dado un pescozón, y visto la manaza que tenía el amigo, cualquier le preguntaba algo, lo mismo me daba con la mano abierta y teníamos una desgracia. Tenía que buscar la ocasión para oler aquel dedazo.

Algunos lectores se preguntarán el motivo de aquella fijación, lo vais a entender. Mis abuelos paternos no tenían T.V., sólo los maternos, un cacharro en B/N que debía de ser de los tiempos del Peloponeso. Como dormía por la noche con los paternos, encima cenábamos pronto, y mi padre me tenía castigado por haber atado a la cola del perro de uno de los vecinos (mis primos eran unos trastos, me llevaban por el camino equivocado) un montón de botes, y pobre perro, asustado, tanto corrió que nunca más se le volvió a ver, pues eso, que la bronca del dueño del perro pulgoso se la llevó mi padre, y como castigo, me prohibió durante 3 noches salir a hacer el tonto por los olivos,  así que, con tanto tiempo para pensar de todo un  poco, discurrí un plan.

El plan era sencillo, en cuanto viera a el Cetrunio en el bar le pediría fuego, y él, como era diestro y estiraba el dedo acusador al enceder el mechero, sería el momento oportuno de acercas mis napias y descubrir aquella fragancia. Encontrada la ocasión, vi el cielo abierto.

- Yo.- Cetrunio, ¿me das fuego?

- Cetrunio.- ¿¡Tú fumas!?, ¿lo saben tus padres?, ¡encima la mariconada de Fortuna!

- Yo.- Nooo, tranquilo, si yo no fumo, bueno, sí, pero muy poco, ¡na!, es para echarnos unas risas, ya ves, ¡fumo Fortuna, en vez de tabaco, tabaco, como puede ser Ducados o Nóbel!

- Cetrunio.- Bueno, vale, pero hazme caso y no te vayas al vicio de tabaco, ¡es muy malo!

- Yo.- Sí, claro que sí, prometido.

Así que ahí, mientras encendía el cigarrillo, me tiré un buen ratito oliendo el dedaco del Cetrunio, y la verdad, ¡me olió a rayos!, a una cosa muy rara, ¡como a bacalao pocho y pasao!, ¡puag!, ¿a saber donde metía el tío guarro el dedo?, ¡lo mismo se lo metía en el culo y luego se lo  olía!

Queridos lectores, cuando hice esto tendría unos 14 años. En aquella tierna edad, era mocito y no había catado doncella, es más, si no fuera por el Interviú que se compraba mi padre, no sabría si la raja de las mujeres era en vertical u horizontal. 

Pasado un tiempo, gracias a una muchacha que se cansó de enviarme señales y no entenderlas, probé el sexo, y, bueno, no sé si era por el sudor, o vete tú a saber, pero bajando a beber al caño, aquella pedazo mata de pelo  desprendió el mismo olor que el dedo del Cetrunio, a bacalao reseco del año pasado, y en mi despertó un poquito de repugnancia, que me hizo dudar, ¡pero nada!, ¡fueron un par de minutos!, ¡¡despues de probar aquello, ay omá qué rico!!

Eso sí, desde entonces, no he podido por menos que pensar en la manía del Cetrunio, ¿estaría el tío guarro oliendo su dedaco porque lo metía en, bueno, en eso que todo estamos pensando?, y, ¿lo haría a diario o tardaría semanas?, ¿se dejaría el tío marrano la mano sin lavar para seguir olisqueando el aroma a bacalao?

Sí, sí, no me mireis así, hay gente para tooooooo.

¡Besines!

Miguel

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25 comentarios:

  1. ¡Madre de Dios! Me has revuelto el estómago y eso que no he comido apenas nada...jajaja Tú has vivido mucha vida eh!! abuelo cebolleta....que tus historias están llenas de maniáticos y gañanes...jaja Pero a mi ME ENCANTAN aunque me dé mal olor a veces...jaja Un besazo

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  2. ¡PERDÓNAME!, no era mi intención, ¡PERDÓN!

    Que va, que va, no he visto el mundo por un agujero; hija mía, por suerte tenemos una vida larga para ir descubriendo las cosas, yo lo prefiero así, mejor que descubrir todo de golpe y muy joven.

    ¡Un besazo!

    Miguel

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  3. Qué asco por Dios bendito, tío, menos mal que hace rato que he comido sino igual lo echo encima del ordenador tío. Jajajajajaja, sabes que cuando un congreso es de ginecólogos se sabe porque todos se saludan oliendo el dedo dle contrario?? Jajajajaj, pues eso.

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  4. Migue han sido muchas tus experiencias extrañas y tan joven,llenas de personas que definitivamente también comparten algo de locura jajaj no te puedo negar que al igual que winnie se me alcanzo a revolver el estomago jajaja pero me gustan mucho todo lo que cuentas ya que es lo espontaneo de la vida...

    Es un gusto estar aquí Migue..

    Besos

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  5. Por Dios, que grima!!!!! Puafffff...
    Una manía es lavarse las manos 8 veces al día, hacerse la señal de la cruz antes de salir de casa, arrancar un poco de hierba y entrar con la pierna derecha en un terreno de juego, acomodarse las gafas continuamente, pero lo del dedo..., lo del dedo, puajjjjjj, esto no es una manía, jajaja, es una guarrada!!!!!

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  6. jaj cari, menos mal que ya soy gay de toda la vida, que si no lo sería hoy pero Gay Sobrevenido Olfativo, jaaj dios, espero que no te castren algunas mujeres por este post... ¿pero les huele a bacalao rancio a todas o solo a las "menos limpias" Y la pregunta clave es si los chochos huelen a chocho, a que huelen las pollas? jaja


    Bezos.

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  7. ¡Vaya!, creo que me he cubierto de "gloria".

    Puedo entender que dé un pelín de asco, pero también lo dan los telediarios, Sálvame, Callejeros, etc., por ejemplo.

    THIAGO:

    Empiezo por ti.

    No creo que ninguna mujer se enfade porque diga que huele a bacalao. Aún lavándote, si sudas, pasan unas horas, pues eso, que a gloria no huele precisamente, ¡igual que nosotros! De todas maneras, huela mal o bien, no me negarás que eso pasa a segundo plano, que gustando eso es lo de menos. Si a mi me gusta chica, y siento algo por ella, si ha estado fumando y nos damos beso, su aliento por fuerza sabrá a cenicero, y, aunque así sea, puede ser el mejor beso del mundo

    Con respecto a que huelen las pollas, pues yo te lo digo si no te lavas a diario: a requesón pasado.

    ¡Un besote!

    DIDAC VALMÓN:

    ¡Hola Didac!

    JAAAJAAAJAAAJAAJAAAAAAAAAAAA!!!!!!

    No hay más comentarios.... JAAJAAAAAAAA!!!!

    ¡Un fortísimo abrazo!

    CATTERINE:

    ¡Hola mocetona!

    JAAJAAAAAA!!!!! el que más o el que menos, tiene muchas "locuras" que contar. Si te hace reir o sonreir, me haces feliz.

    ¡El placer es mútuo!

    JOSEP CAPSIR:

    ¡Hola Josep!

    JAAJAAAAAAAAAA!!!!, ¡estamos de acuerdo!, ¡¡GUARRADA BIEN GORDA!!

    ¡Un abrazo muy grande!

    Miguel

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  8. Vaya tela con todo mi querido Miguel, me he reído, he puesto muecas de todas clases, menos mal que no he puesto la camp para que nadie vea mi semblante, jajajajaja. Desde luego divertido si que eres, contigo no hay quien se aburra jomío.

    Besos y achuchones desde mis mundos virtuales.
    http://poemasrosana.blogspot.com
    http://rosanapaishadas.blogspot.com

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  9. yo me meto también el lápiz en la oreja

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  10. ERES LA OSTIAA!!!

    jajajjaja me dejas sin palabras

    tres besos con mucho cariño!!!

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  11. Ja,ja,ja,ja,ja¡¡¡Pedazo de marrano!!
    ¿Cómos se te ocurre olerle el dedo?
    Eres un crak.
    Ahora posteo en miotro blog.Tengo menos seguidores.
    Besos con cabor...a fresaaaaaaaaaaaa

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  12. ROSANA MARTÍ:

    ¡Hola Rosana!

    ¡Muchas gracias!

    ¡Un besazo!

    JESÚS GARRIDO:

    ¡Hola Jesús!

    JAAJAAAAAJAA, eso también lo he hecho yo de pequeño.

    ¡Un abrazo!

    SENSACIONES:

    ¡Hola preciosa!

    JAJAAAAAAAAA, ¡si ya me conoces!, JAAJAAAA!!!!

    ¡Un besazo!

    MORGANA:

    ¡Hola guapetona!

    Ya, es más, te escribí un comentario ayer, ¡DESCANSA!

    Es la curiosidad, que ya sabes, ¡mató al gato!

    ¡Un besazo!

    Miguel

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  13. ¡Uyuyuyuy! No sé si decir ¡puaj! o reírme... ¡Mentira! Si lo tengo clarísimo, me río. Tus "investigaciones" te llevarán lejos. Un beso

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  14. JAJAAAAA!!!!! lo importante es reirse.

    Bueno, lejos en el ostracismo.

    ¡Un besazo!

    Miguel

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  15. Ay por favor! lo primero, no paso por aquí tanto como me gustaría (verdad de la buena, ando liada con el otro blog) pero coñe! cuando te leo, aunque parece un testamento lo que esta por venir, luego me engancho...que malo eres!!! jajaja. Sobre tu relato, lo dicho por otros "puaj!". Y despues de esa experiencia, la verdad, malo sería que recordaras a Certunio cada que bajabas al caño (como dices, jajaja). Yo sinceramente, aun sigo con la cosa de cómo es posible que a vosotros los hombres os gusten nuestros fluidos bajos, vamos... cierto que luego somos recíprocas....supongo que es todo muy animal (el acto en sí).

    Por otro lado, hay gente pa tó! pues ya te digo que sí, jajaja. Que ajjjjcoooooooo....!!!

    Por cierto, te contesté en mi blog a tu coment, pero te lo digo, sí me cambié de asiento, y no me fui inmediatamente porque al comienzo no parecía salido perdido (aunque se apoyara en mis rodillas...brrrrr...). Y es que todo no duró mas de cinco minutos! jajaja...nunca mais!!!

    Besitos!

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  16. ¡Hola Olivia!

    Es verdad, será animal, perooooo, ¡qué rico!

    ¡uff!, ¡me has puesto los pelos de punta leyéndote!

    ¡Un beso!

    Miguel

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  17. Miguel,ella ha de adentrarse en su yo más íntimo y creer.
    Mil besos.

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  18. ¡Y no desfallecer!

    Miguel

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  19. nunca le preguntaste a Centrunio? xD

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  20. ¡Hola Aniña!

    JAAJAAAAAA, ya lo he dicho, con la manaza que tenía, daba mucho miedito.

    ¡Un besazo!

    Miguel

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  21. Jejeje, ¿y lo de meterte el lápiz en la oreja como Jesús, lo haces antes o después de mordisquearlo? Nada, que de paso vas alimentado, jejeje
    En cuanto al dedo del Cetrunio, puede decirse que esa fue tu primer experiencia con el sexo opuesto, jajajajaja
    ¡Cuánto me haces reír, hodío!
    Besazos :D

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  22. Pobre hombre igual ese olor le relajaba muchísimo y se medio colocaba, o igual le traía recuerdos profundos... ;)

    Perdona la tardanza bonito, estoy liada.

    Un besazo a mi trío favorito.

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  23. EJEM, EJEM, EJEM, ¡pues igual no! ;)

    ¡Gracias por la visita!

    ¡Un besazo!

    Miguel

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  24. Eres un Monk de la vida. Un detective de los buenos, que no conoce límites :)))) Ay ay, aún me está dando asquito a ratos jajajjajaa :))) Perdona, pero a veces un olor es un mundo y se necesitan. ¿Quién puede juzgar nada en realidad? :))) Besos.

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  25. JAJAAAAAA!!!!, ¡Gracas Lisset!, en realidad, el asco, la mayoría de las veces, es algo sociológico, y nada más que decirte, que no hayas dicho ya en tu comentario.

    ¡Un besazo!

    Miguel

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Por favor, educación ante todo. Gracias.