Óptica Calvo

lunes, 4 de octubre de 2010

Los escalones.

Cuando tenía 8 ó 9 años, saltaba los escalones de uno en uno. Tenía miedo de caerme y hacerme daño.

Con 14 años me volví más valiente. Podía saltarme los escalones de dos en dos, y también subirlos, todo un milagro con mi corpachón serrano.

Con 18 años era un gato. Participaba en apuestas para ver quien saltaba más escalones de una vez, y mi record estaba en 6, con morrazo final, pero los salté. Tan ágil estaba, que cuando subía a casa solía hacerlo de 3 en 3, y cuando los bajaba, nunca lo hacía escalón por escalón, siempre de 2 en 2, de 3 en 3, o incluso saltando 5 al mismo tiempo, que eran los que habían entre el rellano y la planta.

Con veintimuchos volvió el miedo a mi cuerpo. Ya sólo hacía saltos máximos de 3 en 3 escalones, y sólo cuando había churris mirando para impresionar, que cuando estaba sólo, a lo más de 2 en 2.

Con 31 tuve un accidente de tráfico, y mi pié derecho quedó maltrecho. Pasaron años hasta que pude volver a bajar los escalones a saltos, y siempre de uno en uno, por miedo a que mi tobillo derecho protestara.

Con 36 me dió un día un "flus", y delante de Ana, me salté una escalera de 3 escalones. Caí bien, y fingí no  haberme hecho nada de daño, pero me lo hice; ¿por qué lo hice?, por fanfarronería.

Pasado aquel día, empezé de nuevo a bajar las escaleras de uno en uno. Siempre andando, sin prisas, los saltos, definitivamente,  quedaron atrás.

Según nos vamos acercando a la fecha de hoy, te diré, que ya ni los bajo andando ni saltando, salvo que sea extrictamente necesario, para eso está el ascensor. De subir no te digo nada, siempre en el elevador, que mis energías son escasas y no puedo desperdiciarlas.

Por eso querida Claudia, antes de ayudarte a saltar éste escalón, debes pensarlo bien, pues no es tema baladí, saltar por saltar es tontería, ¿acaso no prefieres sentarte a ver la T.V.? Yo, como tu padre que soy, te digo que el ser humano está diseñado para cumplir la Ley del Mínimo Esfuerzo, ¡haz caso a tu padre, que es sabio por viejo, y no viejo por sabio!, ¡no saltes el escalón!

¡Abobao!, ¿qué puñetas estás diciendo a Claudia?, ¿qué pasa?, ¡¿hasta pereza te da ayudar a la niña a bajar el escalón?!, ¡ayúdala y deja de decirla bobadas!

(Ana y sus argumentos, no hay político que sepa rebatirlos, SIC).

Sí cariño, sí mi amor, lo que tú digas, faltaría más...

Y al final ayudé a Claudia a bajar el escalón, y, como quería su madre, entró en la tienda de juguetes, y su cara cambió, pasó de la atención de cuando la hablaba, a la expectación por ver tantos juguetes; juguetes, que por fuerza, con alguno saldría de allí abrazado por sus manos; y digo yo: "¿es necesario comprar tantos juguetes a los niños?, ¡si al final pasan del 90 % de ellos!".

Miguel




25 comentarios:

  1. No les hacen caso a nada,tienen de todo.Creo que demasiado consumismo les quita la comprensión de ciertos valores.
    Un fuerte abrazo.

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  2. ¡Hola Morgana!

    Así es corazón, los llenamos a juguetes, total, ¿para qué?

    ¡Un besazo!

    Miguel

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  3. Hola Miguel, no se, me pareces muy filosófico hoy ... en cualquier caso, todos, como tú, las cosas las vamos aprendiendo y valorando subiendo y bajando escalones :-)
    un beso

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  4. ¡Hola Mercedes!

    JAAAAAA!!! por favor, en ningún momento he pretendido serlo, ¡qué vergüenza!

    Aunque te doy la razón en tu planteamiento, y por cierto, también a base de darse morrazos.

    ¡Un besazo!

    Miguel

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  5. ains Miguel!! yo también saltaba los escalones...hasta de seis en seis...lo probaste?
    me pegué una ostiaaaaaa!!!! que flipas!!!

    en fin...la vida se compone de momentos felices y de momentazos con batacazos...jajaja
    déjala que baje los escalones, ayúdala si cal...
    pero que aprenda ella!!

    Un besazoooo enorme, de lunes
    y para Ana y cómo no a mi niña, que me la como!!

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  6. ¡Hola Sensaciones!

    Siiiiii, lo digo en el post, JAAAAAA!!! yo también me pegué una pedazo de ostiaaaa!!!!! pero oye!, bien contento con la hazaña!!

    Pues tienes razón, no hay que ser tan superprotector.

    ¡Un besazo!

    Miguel

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  7. jaja Mi pobre Claudia aguantando al "poco flexible" de su padre...¡que estássssss mayorrrrr chavalllllll!....ja ja
    Bueno Miguel...pásate mañana tempranito como siempre y pondré una sonrisa en tu cara....a lo mejor con uno de mis cariños blogueros. Hasta mañana "gimnasta" ja ja

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  8. Jo, que depresión!!!

    BUAAAAAA, BUAAAAAAA, BUAAAAAAA, BUAAAAA!!!!

    Miguel

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  9. Me caí tantas veces de las escaleras, que bajo de uno en uno!

    No se puede con esta sociedad de consumo. Ni lo intentes, y mucho menos planteártelo!

    BESOTES LUNEROS MIGUEL!

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  10. Si es que vamos payá...pa la vejera.
    Yo recuerdo que en la residencia de estudiantes, siempre bajaba a toda leche de tropecientos en tropecientos los escalones
    Te diré que mi falta de cordura o mi cabezonería me lleva a subir las escaleras del Gym. Está en un piso 18 de un hotel...Todos los días, no sé porqué lo hago, supongo que por "calentar", cuando llego. aparte de no poder respirar jajaja, me sudan hasta las criadillas jajajaja

    Saludos cobarde de las escaleras

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  11. ¡qué risa! Me acabo de acordar de cuando vivía en Madrid capital, en un 5º, y me bajaba los tramos de escalera como si fuera un gamo... No, no les hacen falta, claro que no, pero a veces es difícil resistirse a esa sonrisa de pura felicidad en el rostro de un niño.
    Besitos!!

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  12. yo como buen gallego siempre a saltos no importaba que me la pegara... para que esta el orgullo y el betadine, pero como en todo al final te vuelves precavido, a parte de viejo claro, un abrazo amigo y besos a tus princesas

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  13. jaaj cari, no sabía yo a dónde me llevaban tus escaleras y mira tú... empiezas a hablar de tu agilidad para bajarlas y acabas hablando del consumismo jugueteril, eh, jja Asi que ya prefieres una niña sentada con el culo plano jugando con la play a una jovencita saltarina? no sé cari, luego es mas sano la vida de ejercicio, no?

    bezos.

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  14. No se aprende nunca... servidora es el único animal que tropieza SIEMPRE en el mismo escalón, por mucho cuidado que le ponga al bajarlo y subirlo... los hay que nacen con estrella... y otras nacemos con "escalonitis aguda recurrente", que se le va a hacer!
    Un tribeso insomne de una que tendría que estar en el quinto sueño ya, pero no puede!

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  15. THIAGO:

    ¡Hola Thiago!

    JAAAJAAAAA!!! no, no , prefiero una niña saltarina, pero no que se meta una y otra vez a comprar juguetes, JEEEEEEE!!!

    ¡Un fortísimo abrazo!

    UNA SOÑADORA MÁS:

    ¡Hola guapetona!

    Yo también duermo ultimamente regular, aunque consigo dormir a ratos.

    No te preocupes, no siempre va a ser así, son etapas, aunque te entiendo, algunas parece no tener fin.

    ¡Un besazo muy grande!

    Miguel

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  16. Uuyyy yo los sigo saltando de vez en cuando y es una pasada. Me hace volver a cuando pequeñín Y es una sensación inigualable. Y me vi el otro dia jugando con mi sobrina en elmcentro comercial y creo que me lo pase mejor que ella.

    Un beso cielo

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  17. Los niños, deben saltar los escalones,sin miedo alguno, es lo justo, ¡cuantas veces me partí la boca con los malditos saltos!
    Pero ya uno cuando se va haciendo mayor, debe ir viendo donde pisa y dejarse de olimpismos que ya el pescao está todo vendido y las prótesis de caderas etc, no son para toda la vida.
    Hoy estas de homenaje al cual yo me uno con todo mi cariño.

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  18. ALEX:

    ¡Hola Alex!

    JAAAAAAAA!!!! claro que sí!!!

    Yo no puedo hacer mucho el burro, porque luego me duele el pié derecho, aún así, a veces lo hago.

    ¡Un fortísimo abrazo!

    BELL:

    ¡Hola Bell!

    ¡MUCHAS GRACIAS POR TUS PALABRAS!

    Seguiré tus consejos en cuanto a saltos con Claudia.

    ¡Un abrazo!

    Miguel

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  19. me hiciste recordar aquellos accidentes qeu tuve en total tres, cuando todavia era un motoquero empedernido
    la verdad de las cosas o aventuras mas grandes el tiempo y las edades
    ahora todavia me gustaria subir a uno de eso jajaj

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  20. Con el tiempo he aprendido que las cosas te cuestan más que antes, pero hay algunas cosas que me resito a abandonar. Una de ellas es bajar los escalones despacio, vivo en un cuarto sin ascensor así que tengo que subirlos, no me queda otra, pero cada mañana, cuando bajo para ir a trabajar lo hago como siempre, dando saltitos, recordando cuando bajaba para ir al cole con la mochila al hombro.
    Me resisto a abandonar mis costumbres!

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  21. SOY YO - MILTHON:

    ¡Hola Milthon!

    JAAAAAAAA!!! pues no te quedes con las ganas!!

    ¡Un fuerte abazo!

    MARÍA:

    ¡Hola María!

    Quien recuerda, siempre estará más acertado en el futuro.

    ¡Un besazo, y no cambies!

    Miguel

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  22. Jaja..pues enseñale a bajar de uno en uno mejor, que sino la pobrecita con lo pequeñina que es se puede hacer daño si intenta subir o bajar mas de un escalon. Además mola verles, sus cuerpecitos a ciertas edades a penas consiguen ser mas altos que un escalo, y chico, me veo yo aciendo algo así y me planto en pocos metros, jajaja. Una ya no esta para mucho trote.

    Bueno, besazos a los dos y tu ya sabes, mejor en el "elevador", jajaja.

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  23. ¡Hola Olivia!


    JAAAJAAAAA!!!! es verdad que es un espectáculo!

    ¡Un besazo para ti!

    Miguel

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Por favor, educación ante todo. Gracias.