Óptica Calvo

viernes, 24 de septiembre de 2010

Un pecado capital, una venganza y una de niños.

Había momentos, cuando era pequeño, que  mi pobre madre me hubiera tirado por el balcón. Ahora, que han pasado muchos años, la perdono, ¡porque la quiero mucho! Es verdad que a veces me portaba mal,  pero... ¡no merecía  el castigo que me dispongo a contar!, yo era un niño bueniiiiiiiiiiiiiisimo.

Antes me he pasado con el superlativo cursi, lo reconozco, era un chavalote bonachón, sí, pero a veces demasiado cansino, sobre todo con la comida. A parte de grotón y exquisito, ya que eran más las cosas que no me gustaban que las que me gustaban, era un pelma elevado a la enésima potencia. Mi madre, ariana como yo,  no tenía la paciencia del Santo Jonás como virtud, así que, hartita de tener que torearme todas las tardes con la merienda, decidió darme un escarmiento.

Un ejemplo de lo ostiable que podía llega a ser.

Yo.- ¡Mamá, mamá, la merienda!

Mi pobre madre.- ¡Ya voy!, te la estoy preparando.

Yo.- ¡Mamá, mamá!, ¡me muero de hambre!, ¿que es?

Mi pobre madre.- Un bocata de chorizo.

Yo.- ¿Chorizo?, ¿otra vez?,¡¡ ya lo comí ayer!!, ¡jooooooo!, ¡no quiero chorizo!

Mi pobre madre.- Ayer merendaste chocolate, hoy te toca chorizo.

Yo.- ¡Yo quiero un bocadillo de chocolate!, ¡no quiero chorizo!, ¡mamá, mamá!, ¡hazme un bocadillo de chocolate!, pero lo quiero de barra de pan, ¡mamá, mamá!, ¡qué tengo mucha hambre!

Al final me comía el de chorizo, y otro más de chocolate de propina. Estaba hecho un ceporro. Era un espectáculo verme comer. Mi adorable pachurri tenía que echar horas en el curro para que la nevera estuviera llena, sobre todo de aquello que le gustaba a su hijo único, que comía por tres.

Como los pimientos asados eran unas de mis perdiciones,  el frutero reservó a mi madre un kilo de unos verdes que picaban como cayena de primera calidad. Para hacer todavía más atractivo el bocadillo, le puso unas lonchas de jamón serrano.

En la jornada de autos, sobre las 18:00 h, tenía tanta hambre que me  hubiera comido  hasta los baldosines de la cocina, no veía el momento de clavar diente  en aquel bocata de pimientos con jamón serrano. Mi madre se tomó esa tarde más tiempo del normal en prepararlo,  ¡a propósito!, mientras  yo me esforzaba por ser todavía más pelma; ¡por fin!,  con el plato en una mano, me puso a la vista tan suculento manjar,  y, no permitió que lo cogiera a la primera, no, no,  lo que hizo fue pasármelo por la vista, una y otra vez,  esquivando a mi "tenazas", mientras yo babeaba horrores, con el innoble propósito de poner al máximo mi contador de gula. Varios esquivos después,  como cuando le das un hueso a un perrillo, permitió que mis manos agarraran aquella merienda especial. En menos de un minuto había devorado la mitad del bocadillo; no  lo saboreaba, tragaba literalmente, hasta que empezó a picarme la lengua.

- Yo.- ¡Mamá!, ¡estos pimientos pican!

- Mi madre.- Un poquillo, si te comes rápido el bocata ni te enteras.

No la escuchaba bien, tenía los pabellones de los oídos cerrados por la fuerza que hacía con las mandíbulas. 

Devoré el bocadillo en un santiamén. La lengua se me quedó dormida, y para refrescarla, no se me ocurrió otra cosa que tomarme de una sentada medio litro de leche.

Aquella mezcla explosiva estalló en mi estómago, y la onda resultante recorrió mis intestinos, provocando que 30 minutos más tarde tuviera que acudir ráudo al trono, con graves destrozos de orto por onda expansiva. ¡Madre de la amor hermoso lo mal que lo pasé!,  seré  bueno y no daré detalles de la calidad, textura y forma en la que salió sustancias nocivas por mi aliviadero;  fijaros como sería,  lo que me quejaría después del acto, que mi madre llenó el bidé de agua fresca y me hizo sentarme en él, siendo un remedio eficaz, pues el frescor del incoloro líquido alivió la zona enrojecida.

Con el culo metido en agua, no me percaté que había entrado  en el piso mi vecina Yoli para jugar conmigo (entonces jugábamos los vecinos entre nosotros, pasándonos de una casa a otra, ahora eso no se ve).  Viéndome así, no pudo por menos que preguntar:

- Vecina.- ¿Por qué estás con el culo metido en agua?

- Yo.- Porque acabo de cagar, y no veas como me pica el culo, ¡es horroroso!, mi madre ha llenado el bidé de agua y me ha dicho que meta el culo aquí. Es un gustirrinín.

- Vecina.- ¡Ah!, ¿vas a estar mucho tiempo así?, me he traído unas cuantas muñecas para que juguemos a los papás y a las mamás.

- Yo.- No sé, hasta que  diga mi madre.

Estuve tres días cagando metralla, ¡que tortura!; me obligaba a andar de una forma rara para que mis cachas no se rozaran, ¡se pasó tres pueblos mi madre!

Pero vereis, ¡que la historia no terminó con mi escozor! Cuando eso me pasó a mi, (yo tendría unos 6 años, y Yoli unos 3 ó 4), como los niños copiamos todo, un buen día ella  se puso a hacer lo mismo en su casa. Su madre, alucinando con la escena, la preguntó el porqué hacia eso, y  Yoli la  contó  a su mamá que me había visto a mi hacerlo, para alivar el culo, que Salvadora (mi madre), me había puesto así, y que era un gustirrinín. La madre se lo tomó a coña, pero se quedo con la mosca tras la oreja, por eso, cuando vió momento, se lo preguntó a mi madre, y entonces fue cuando se enteró del escarmiento al que me había sometido, por estar hasta los pelos de mi imbecilidad a la hora de comer. 

Por cierto, la madre de mi vecina tomó nota y lo aplicó años después, con una segunda hija que tuvo.

Como Claudia se pase un poquito, yo haré lo mismo.

¿Y vosotros?, ¿habeis sufrido en vuestras carnes escarmientos de vuestros papis?

¡Buen fin de semana!

Miguel

P.D. No quiero despedirme sin antes agradeceremos los comentarios del post anterior.  Me sorprendió, gratamente, que haya gustado tanto. Creo que os habeis pasado en elogios, y me quedo más con el comentario de Ana: 

"Eso es como lo que te dije una vez,  después de haberme echado más de 100 polvos, que me echaste uno decente y te felicité; parecido es lo que te ha pasado ahora,  a base de escribir gilipolleces, ha habido suerte y te ha salido una historia decente. Ahora tendrás que escribir otros 100 posts más, llenos de tonterías y mal redactados, para que vuelvas a escribir algo que se pueda leer. ¡ESPÉRAME SENTADO, CHATO!".




22 comentarios:

  1. se puede resumir lo que te hizo tu madre y el comentario de Ana, en unn ....
    ZAS EN TODA LA BOCA...xD

    pobre, debiste de pasarlo mal..no le hagas eso a tu hija, déjala sin interner que molesta mucho mas..xD

    un besoo

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  2. jajaja, ¡qué barbaridad Miguel! tu madre claro que se pasó unos cuantos pueblos :-) pero lo cuentas de una forma que resultas enternecedor jaja. Espero que nunca le hagas algo así a Claudia.
    un beso y ¡feliz fin de semana!

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  3. Mi problema cari, era otro... Es que yo de pequeño no comía nada, nada. Nada me gustaba y no es que me castigaran es que tenían que inventar modos y maneras de que comiera, incluyendo sobornos y chantajes.

    Lo de pasar por el bidé después de la evacuación, yo lo hago siempre, francamente, jaja y no es un castigo ni por escozores ni nada, pero desde luego me va genial. YO le llamo el "Culilimp", culo limpio y fresco todo el día, jajaj. Y yo veo a otros que tienen picores y almorranas y yo jamás con el "Culilimp", jaja

    Anda que las cosas que me haces contar, jaja. Bezos.

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  4. Lo mío era más al revés. Muy mal comedor. De vez en cuando, si no me gustaba el menú ... lo tenía para comer, para cenar y para desayunar al día siguiente. :(

    Saludos, buen finde.

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  5. Yo siempre comi bien...gañán...nadie tuvo que sentarme con el culete al aire..jaja
    está claro que hoy tenemos que agradecerte que hayas dejado de ser "tú mismo" y no nos hayas descrito los que salío de ahí...jaja
    Un beso niño y feliz finde

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  6. LINUXXI:

    ¡Hola Linuxxi!

    JAAAA!!! bueno, ya veremos, a ver como se porta.

    ¡Un besazo!

    MERCEDES:

    ¡Hola Mercedes!

    JAAAAA!!! ¿te explicas ahora de donde me viene la vena tan bestia que tengo? ;)

    ¡Un besazo para ti y feliz fin de semana!

    THIAGO:

    ¡Hola Thiago!

    ¡ANDA!, ¡joder!, pues yo también lo voy a hacer, sí, sí.

    JAAAA!!! Has contado un secreto!

    ¡Un abrazo!

    CELEBES:

    ¡Hola Celebes!

    JAAAAAAA!!! eso también lo intentaba mi madre, pero al final comía a lo bestia de lo que me daba la gana.

    ¡Un abrazo y feliz fin de semana!

    Miguel

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  7. ¡Hola Winnie!

    Ummmm, a pues no, voy a describirlo: salió por ahí un chorrillo, como agua sucia, que olía...

    JAAAAA!!! que noooo! que me corto!

    ¡Un besazo gañana!

    Miguel

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  8. Je,je,je...eres la pera limonera.Mis ojos mejor,pero acabo de publicar.Ainsss me puede el pordenador.
    Besines.

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  9. Ni se te ocurra hacerle eso a la pobre Claudia!
    Besotes y buen finde.

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  10. Miguel, yo he sido terrible de chica asi que los castigos estaban a la orden del dia, era una arianita que me metia el lios siempre.
    Besos y buen finde!

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  11. Yo también era MUY buena, así que no tengo nada que decir ;-)
    Buen finde!

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  12. jajajajajja lo que me he reido al reclearlo en mi imaginacion xD pues mi padre era puñetero... recuerdo que una vez me di una guindilla diciendo que era un caramelo... estuve dos dias bebiendo agua xD y lo hizo solo para reirse un rato el muy***** xD

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  13. ¿donde esta el amor maternal? yo tengo tres trituradoras humanas en casa... Como no ganamos mucho dinero una vez que lleve un jamon colgado del hombro a casa, les dije a mis niños... mirad, mirad, niños un jamon y mi hijo me dijo todo contento... Papa, papa, yo me monto "alante"....
    Un saludo, por cierto ¿le sigues hablando a tu madre?...

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  14. Perdón Miguel, pero hoy no voy a comentarte. Hoy vine a agradecerte.
    Hace mucho tiempo que recorremos este maravilloso camino y siempre he contado en forma incondicional con tu incansable presencia y apoyo en el blog anterior y en éste.
    Mil gracias por tanto afecto desinteresado y por ser un tipo fenomenal.

    Mil gracias querido amigo, sos una de las piedras preciosas que encontré en este mundo virtual.

    BESOTES MIGUELITO!

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  15. Por aquí ando echando el ratito esn tu espacio. Siempre un placer en esta mañana de sábado.

    Saludos y un abrazo.

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  16. he disfrutado muchiiiiiiiiiiiiiiisimo con tu entrada. Me ha recordado mi infancia esos bocadillos auqnue a mi no me gustabn los pimientos asados. Menuda te lio tu madre con ese bocata picaton...jajaja Yo recuerdo con horror cuando me ponian un liquido amargo en las unñas para que no me las mordiera. Lo odiaba.
    Que epoca a quella en que jugábamos con los vecinos en las casa y la calle. Adorable.
    Besitos

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  17. Pues si que era cansino. Mi padre siempre amenazaba con prepararnos un bocadillo de mierda con ajo y quitarnos el ajo si eso...por el mal aliento. jejeje

    Yo es que era muy buenínnn, así me va por gilipollas jajaja

    Saludos

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  18. MORGANA:

    ¡Hola Morgana!

    ¡¡CUÍDALOS!!, JAAAAAAA!!! era un anormal, JAAAAAAAA!!!

    ¡Un besazo guapetona!

    LOLA MARINÉ:

    ¡Hola Lola!

    ¿Como que no?, como se pase... y ya va ganando papeletas, porque la jodia lleva una semana sin dejarnos dormir, JAAAAAA!!!

    ¡Un besazo!

    ¡Y FELICIDADES POR LA PUBLICACIÓN, YA EN LIBRERÍAS, DE TU LIBRO!

    Mª DE LOS ÁNGELES:

    ¡Hola Mª de los Ángeles!

    Yo también soy aires, JAAAAA!!! yo era bueno, lo que pasa es que hacía cosas de peón de caminero, a parte de ser un tragaldabas, de estar peleándome con todo quisqui, JAAAA!!! y claro les ponía de los nervios a mis padres.

    ¡Un besazo!

    MCARMEN:

    ¡Hola Mª Carmen!

    JAAJAAAAAAAA!!!!! pues nada!

    ¡Feliz fin de semana también para ti!

    ¡Un besazo!

    MY ALEGRÍA:

    ¡Hola My Alegría!

    JAAAAAAAAAAA!!!!! pues ahora de mayor pásale una por el ojete, DE BROMA EH!!

    Nuestros padres, que buenas cosas han hecho por nosotros, estas cositas son anécdotas.

    ¡Un besazo!

    TEMUJÍN:

    ¡Hola Temujín!

    JAAAAA!!! no te arriendo las ganancias con esos muchuelos!!!

    Sí, la sigo hablando, y además, que yo me he propuesto ser todavía más cabroncete, JAAAAA!!!

    ¡Un abrazo!

    STANLEY KOWALSKY:

    ¡Hola Stanley!

    ¡¡UN ABRAZO MUY GRANDE!!

    LA SONRISA DE HIPERIÓN:

    ¡Buenos días!

    Como si estuvieras en tu casa!

    ¡Un abrazo!

    Mª JOSÉ MORENO:

    ¡Hola Mª José!

    ¡Me alegro que te haya gustado!

    Como yo mosdisqueaba los lapiceros (lo sigo haciendo), mi madre los untaba de guindilla, pero ni aún así.

    ¡Un besazo muy grande!

    CALVARIAN:

    ¡Hola Calvarian!

    JAAAAAJAAAA!!! lo del ajo es bueniiiiiiiisimo!!!

    No sé si serías bueno a no, pero te has convertido en un gran escritor!

    ¡Un abrazo!

    Miguel

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  19. jo, Miguel, ésto era para que lo hubieras explicado entre amigos...jajajajjaja
    en una barbacoa...con unos pimientos...jajajajajaj
    me encanta venir!!

    Un besazooo y gracias por hacer que me salga una sonrisa más...!

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  20. ¡Hola guapetona!

    JAAAAAAAJAAA!!! la temporada de barbacoas se ha terminado, pero en un restaurante comiendo unos pimientos, SIIIIII, JAAAAA!!!! que buena idea!!

    ¡UN besazo muy grande!

    Miguel

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  21. Yo he tenido momentos de no comer y otros de glotoneri, vamos, como ahora, Jaja, pero cosas así nunca me han pasado en casa. Por otras si que me he llevado broncas y alguna torta, pero como la tuya no, jajaja.

    Un beso cielo

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  22. ¡Hola Alex!

    JAAAAAAAAA!!!!! mejor mil tortas que no aquello!!, Alex, cuando quieras a alguien fastidiar, ¡cópiame!

    ¡Otro para ti!

    Miguel

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Por favor, educación ante todo. Gracias.