Óptica Calvo

miércoles, 8 de septiembre de 2010

El secreto.

¡Muy buenas!

Creo que no soy el único que se coloca en el mismo sitio del andén cuando viaja en transporte público. A base de entrar todos los días por la misma puerta, se termina conociendo de vista a muchas mujeres y hombres. Día tras día, te encuentras a la misma hora con las mismas personas; algunas de ellas, sin saber el porqué, atraen nuestra atención.

Cuando vivía en Móstoles, se montaba por la tarde en Embajadores una muchacha que tenía su parada de bajada en Aluche (el camino de mi vida se empeñó durante un periodo en "conectarme" con esa parte del mundo). La chica llamó mi atención desde el principio por ser muy atractiva y tener un cuerpo para el pecado. Lo que más me gustaba de ella era su cara, me recordaba a las mujeres que dibuja Milo Manara (http://es.wikipedia.org/wiki/Milo_Manara) , pareciera que el dibujante italiano se había inspirado en ella. Su atractivo rostro estaba coronado por una melena larga, lisa, de color caoba, que cuando se la recogía en una coleta, mostrando su nuca en cuello de garza,   me revolvía las hormonas del deseo por soplarla en ella para llamar su atención.

Hubo una tarde que la chica se subió al tren con grandes gafas de sol. En el trayecto leía un papel arrugado, y por su ceño se adivinaba que había llorado, era toda tristeza, ¿qué palabras serían las escritas en aquel papel?

Antes de apearse en Aluche tiró el papel al suelo. Aprovechando que en esa parada se vacía el tren, para luego volver a llenarse, lo recogí del piso  y me lo guardé en la gabardina. Los 15 minutos de trayecto entre Aluche y Móstoles se me hicieron interminables. Estaba impaciente por leer aquel papelajo.

El papel era una carta, escrita con ortografía de alumno no universitario. La carta era una despedida. El autor la decía que la dejaba, la imploraba perdón por no despedirse a la cara, se disculpaba esgrimiendo que eran muy jóvenes y con mucha vida por delante; palabras ingratas, palabras como balas que dieron en el blanco; había letras borrosas por lágrimas, que era como la sangre derramada.  Me dio mucha pena por ella.

Guardé la carta durante tres días. El primer y segundo día, después de leer aquella despedida, encontrarme con ella me hacía sentir como un gusano; su cara muy triste, sus ojos perdidos, hacían temblar mis pilares.  Me había metido en donde no me llamaban, ¿por qué  lo haría? Me sentí sucio por dentro.

Al tercer día, ahora no recuerdo la marca o empresa que lo hacía,  regalaban a la entrada de la estación de Nuevos Ministerios una rosa. Todo un detalle. La mayoría las tiraba en la primera papelera a su paso, ¡ni que fuera una mierda!, yo la guardé con la intención de dársela a mi madre.

Esperando el tren en Atocha, me acordé de la chica de la carta. Desde Atocha a Embajadores hay sólo una estación y viajan pocas personas, si dejaba la rosa en el asiento que ella solía sentarse, tal vez se llevara una sorpresa agradable.

Ese día no fue una excepción, se subió y eligió sentarse en el mismo asiento de siempre, frente a mí.  El descubrimiento de la rosa  la puso nerviosa, se giró, me miró, y antes que pudiera hablar la dije:

- Yo.-  La he puesto yo ahí.

Ella quiso decir algo pero no la dejé.

- Yo.-  Las regalan en Nuevos Ministerios, no sé que hacer con ella y la ha dejado ahí.

- Chica.-  Es muy pequeña, pero una rosa es una rosa. Si no te importa me la quedo.

- Yo.-  Muy bien.

La guardó en su bolso y me dedicó una sonrisa. En el trayecto de Embajadores a Aluche  cruzamos miradas,  nada más, sólo un "adios" cuando se bajó en su destino. Yo, cuando llegué a Móstoles, quemé la carta con mi mechero y con las cenizas tranquilicé mi interior.

Durante las siguientes semanas, a lo más que llegábamos era a un "hola", "adios" cuando se bajaba, "hoy viene a tope",  poca cosa, sonrisas y miradas de timidez era nuestro lenguaje. Generalmente ella leía algún libro, yo  ojeaba el periódico o revistas.

El tiempo pasaba y dejé de encontrármela. Una mezcla de tristeza y liberación me invadió. Al final le conté a una persona querida lo que me había pasado, necesitaba liberarme. Después de ser  mi pañuelo de lágrimas, me dijo:

- Amigo.- ¿Por qué no aprovechaste la oportunidad? Si te gustaba, haberte tirado a la piscina ¡ya sabías que no estaba vacía!

- Yo.-  Me atraía, es verdad; pero no me hubiera sentido bien, hubiera jugado con ventaja.

- Amigo.-  ¡Eres tonto!


Han pasado muchos años, y si ahora me pasara algo parecido, no cojo el papel del suelo ni aunque me inviten a comer en El Bulli. Con el discurrir de los meses he perdido inocencia, y he ganado peso de grasa y de prejuicios.

JEJEEEEEE, ¡joder como pasa el tiempo!, esto ocurrió hace 9 años.

Por cierto, ¿qué hubierais hecho vosotros?

¡Feliz día!

Miguel



24 comentarios:

  1. HOLA es un gustasooo "verte" nuevamente, realmente se te extrañaba¡¡
    Que hubiera hecho yo, pues seguramente ni siquiera me hubiera atrevido a dejar la rosa y menos aún a levantar el papel, no soy de esas intrepidas... creo que a veces los timidos nos perdemos de muchas cosas divertidas¡¡
    pero como dice el dicho lo que es para tí, es para tí y nadie te lo quita, si esa mujer hubiera sido para tí, seguro es que otra hubiera sido la historia.
    un abrazo.

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  2. ¡Hola Ariadna!

    ¡EL GUSTO ES MIO!

    JAJAAAAA!!! yo opino igual que tú, y no me quejo de la historia que vino después, y ojala siga mucho tiempo como hasta ahora.

    ¡Un besazo!

    Miguel

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  3. bueno mi padre decia que lo que hay en el suelo es por que lo tira el diablo ,y quizas tubiera razon , aun que no se odio ver llorar a los demas, un abrazo mi querido amigo y besos a tus princesas

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  4. Anda que ya era hora de que cambiases de servidor! siempre que entro al viejo blog me sale el mensaje ese grr
    Ya aquí os tengo más controlados
    Besos a los tres

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  5. TANNATOS:

    ¡Caramba!, ¡tu padre era sabio!, me quedo con la frase.

    ¡Un gran abrazo!

    MATRITENSIS:

    ¡Hola Matritensis!

    ¡Perdóname!, más vale tarde que nunca... aunque no veas la rabia que me da que se pierdan todos los posts que escribí en el otro. Pero bueno, hay cosas más importantes.

    ¡Un fuerte abrazo!

    Miguel

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  6. Yo por si acaso no suelo coger del suelo nada que no sea mío ,menos el dinero obvio..je,je,je
    Besazos

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  7. Deliciosa tu actitud con la rosa......
    Sé que los años hacen cambios en nosotros....ya no leeríamos ese papel arrugado y humedo de lágrimas de mujer....
    Y entiendo perfectamente ese especie de verguenza que te daba el haberlo leido....
    Ay!!! hoy me has emocionado un poco querido Miguel. ¡Cómo echaba de menos tus historias! Un beso

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  8. Ufff Miguel, se me ha puesto la piel de gallina...
    llorar al escribir es algo que me ocurre ultimamente...tendré que darle tiempo al tiempo...

    es fácil decir qué hubieramos hecho los demás cuando no estamos en el pellejo...lo importante es el detalle de la rosa...no lo olvidará nunca.

    Un beso, amigo! y dos más para mis niñas!!

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  9. Miguelito! Querido amigo! Que placer poder leerte nuevamente.Además estrenando casa nueva! Soy sincero, me gusta mucho más esta casa que la anterior. Todo más claro, más puro ¿? Jejejejeje.
    No quiero engañarte, a veces Blogger te hará enfadar, esto tampoco es un lecho de rosas.

    Y hablando de rosas, me encantó esta historia, llena de ternura e inocencia. Frente a tu pregunta, depende cuánto me gustara esa persona, si me interesara muchísimo, me como la culpa y la encaro, pero en tu caso, hubiera hecho lo mismo.

    Besotes amigo y muchas gracias por la buena onda de siempre!

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  10. Al fin una plataforma seria, Miguel ;-) Bienvenido a blogger, aunque yo ahora acabo de irme a WordPress ;-(
    Un beso,

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  11. MORGANA:

    ¡Hola Morgana!

    JAAAA!!!! toma, y yo!!!!!

    Bueno, también pillo del suelo publicidad, a veces prensa, o alguna cosilla que me llame la atención, JEEJEE.

    ¡Un besazo!

    WINNIE:

    ¡Hola Winnie!

    ¡Celebro que te haya gustado!

    Me echas elogios y luego me pongo tontorrón.

    ¡Un besazo!

    SENSACIONES:

    ¡Hola mi niña!

    ¡Tú vales mucho!

    ¡Un beso!

    STANLEY KOWALSKY:

    ¡Hola Stanley!

    ¡FELICIDADES POR LA PALIZA QUE DIÓ LA SELECCIÓN ARGENTINA DE FÚTBOL A LA ESPAÑOLA!

    Desde luego que Blogger es mucho mejor, pero... jooooo, he perdido historias de casi tres años.

    Tal vez también me hubiera encarado, pero no sé, había algo que me decía que no.

    ¡Un fortísimo abrazo!

    MCARMEN:

    ¡Hola Mª Carmen!

    JAAJAAA, ¡pero da lo mismo!, ambas son igual de buenas.

    ¡Un besazo!

    Miguel

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  12. Tierna historia la rosa y el papel arrugado, hay veces que la curiosidad por el desamor nos arrebata el pudor por la intimidad ajena.
    Besos!

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  13. ¡Hola Eurice!

    NO SE PUEDE DECIR MEJOR DE LO QUE TÚ LO HAS DICHO.

    ¡Un besote!

    Miguel

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  14. Yo no sé que hubiese hecho , seguramente nada , no me molan las tías ...jeje


    Un besote rei .

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  15. Me gusta el nuevo modelito de tu blog... Ya de regreso de vacaciones.. y a coger el nuevo "curso" con fuerzas...

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  16. ELOISE KELLY:

    JAJAAAA!!! ¿Y si hubiera sido un tío?

    ¡Otra para ti!

    CUTREBRYNY:

    ¡Hola CutreBryny!

    Siii, es sencillo. ¡Gracias!

    ¡Con muchas fuertas!

    ¡Un besote!

    Miguel

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  17. Yo le hubiera regalado el ramo completo...
    Muy bonita esta historia. Me gusto.

    Un gran abrazo para ti.

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  18. Que curioso resultaste ser Miguel....
    Muy buena la historia, muy bien redactada.
    Es bonita y dulce. Creo que ya no se puede volver atras, quizas algo quizo que leyeras ese papel, y con esa rosa le alegraras el día a la muchacha.
    Por mi parte, no hubiera levantado el papel, porque uno no sabe con que va a encontrarse, pero yo soy media desconfiada...

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  19. Me gusta tu nueva casa, es mas comoda para los amigos.
    Y la historia me ha gustado mucho, muy tierna y bien contada.
    Besos.

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  20. Ya no me visitas tan a menudo joooo, empiezo a sentir sana envidia :(
    Que nooo :) que estoy bromeandote-
    Besos!

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  21. me encanta tu nueva casa!
    por cierto ya me puesto al dia mas o menos...
    haber si con este hogar hay mas suerte... besitos

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  22. SALVADOR PLIEGO:

    ¡Hola Salvador!

    A la rosa le faltó alguna de tus poesías, de haberte conocido le hubiera regalado un par de ellas.

    ¡Un abrazo!

    CARLA (Taller Kapasulino):

    ¡Hola Carla!

    ¡GRACIAS!

    Bueno, yo me he vuelto mucho más desconfiado con el tiempo.

    ¡Un besazo!

    LOLA MARINÉ:

    ¡Hola Lola!

    ¡Gracias!

    No queda ya nada para leer tu libro...

    ¡Un besazo!

    EURICE:

    ¿Ein?, ¡se me ha pasado!, ¡NO TENGO PERDÓN!

    Voyyyyy...

    ANIÑA:

    ¡Hola Aniña!

    ¡Gracias!, pero, ¡jo!, se ha perdido lo de 3 años.

    ¡Un besazo!

    Miguel

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  23. Ufff, pues no lo se, la verdad, es algo tan personal. Posiblemente yo no le hubiera dicho nada, pero eso es debido a mi falta de seguridad, pero bueno. Creo que hiciste bien en dejarla pasar, me refiero a que ella estaba muy dolida entonces, con los sentimientos a flor de piel, y esas situaciones son tan dificiles. No se, creo fue una respuesta tuya correcta, y tampoco perdiste nada.

    Un beso cielo

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  24. ¡Hola Alex!

    Tampoco es falta de seguridad, es no querer meterse en la vida de los demás.

    ¡Un abrazo!

    Miguel

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Por favor, educación ante todo. Gracias.