Óptica Calvo

miércoles, 22 de septiembre de 2010

El fuego y sus consecuencias.

 AVISO: Me ha salido un post larguiiiiiisimo

Silvina es actualmente una mujer de 65 años. Está divorciada y tiene 2 hijos. En el plazo de unos meses llegará su primer nieto. Su madre murió de un cáncer de higado hace unos 10 años; un martillazo en el alma del que tardó muchos meses en recuperarse. Su padre  todavía vive, tiene 94 años, y pasa los días en una residencia privada, que costea ella sóla por ser hija única.

Silvina es pelirroja, de pelo liso,  aunque por coquetería ha cambiado a rizos de permanente. En la última visita a su padre, descubrió un hecho que desconocía.

Están padre e hija en el jardín de la residencia, aprovechando los rayos del sol de la tarde. Ella le coge de la mano, él está distraido viendo a los jardineros de la residencia podar el seto de  aligustre. El padre se gira  hacia ella y rompe el silencio.

- Padre.- Te has cambiado el pelo. Me gustaba más antes.

- Hija.- ¡Padre!, estaba cansada de tener el pelo liso, además, que ahora me piropean más, entre que lo tengo rojo, y con este rizo tan bonito que me han dejado... fíjate que incluso me echan menos años, ¡¡JAAAJAAAA!!

- Padre.- Tu madre decía que saliste pelirroja por el cómo te hicimos.

- Hija.- JA,JA, bueno, ¿le he dicho alguna vez que han sido unos padres extraordinarios?

Los padres de Silvina se casaron en 1944. Ella, nacida en un pueblo de la provincia de Burgos a orillas del Duero, trabajaba desde los 15 años como interna en una casa de buena familia de Madrid. A base de trabajar como una mula, de no "molestar" a los señoritos y seguir una vida recatada, tenía el aprecio de sus empleadores. Él, dos años mayor que ella, era madrileño de pura cepa, nacido en una casucha cerca de la glorieta de Cuatro Caminos, algo más curtido en letras y números que la que sería su futura mujer; trabajada de representante de vinos de una bodega de Valdepeñas en Madrid. Ella se llamaba Alejandra, él se llama Enrique. Se conocieron en la casa de los señoritos, cuando él la visitó para vender vino de  cosecha a domicilio.

Estuvieron dos años de noviazgo. Se casaron por la iglesia, ¡como Dios manda!, y de viaje de luna miel visitaron Aranjuez.

Cuando se consumó el matrimonio en Iglesia y Registro Civil, ella dejó de servir (forma eufemística que se decía entonces al trabajo de las empleadas de hogar, del campo, y de más sítios) y se trasladaron a vivir a una habitación de la casucha familiar de él. Antes que se me olvide, Enrique vivía con su madre, ya que su padre había muerto en la Guerra Civil, y como adquirir una casa en Madrid era misión imposible, decidieron hacer obras en la casa parental, reformando la habitación más grande, la de los padres de Enrique, y trasladándose la madre a otra, que estaba al otro lado del patio que tenía la casa, para que ellos tuvieran mayor intimidad.

Era costumbre, ya desde novios, trasladarse a las fiestas del pueblo de Alejandra en septiembre. Allí se acomodaban en la casa de los padres de ella, ya que los hermanos tenían su vida  hecha y vivian en casa propia. El pueblo tenía como única diversión una taberna y un frontón (diversiones sólo para hombres). Las mujeres, sólo podían pasear con sus novios o maridos por una calle que discurría en parte a lo largo del cauce del Duero, ir y venir era el entretenimiento. Siempre había que pasear por donde había luz, como a una mujer se le ocurriera entrar en zona oscura con hombre, cuando regresaba, automáticamente era tachada por el populacho como puta, y se daba por hecho que había sido follada y bien follada. Cosas de la España de entonces. 

Los abuelos maternos de Silvina eran castellanos recios, no en vano Castilla somete a sus habitantes a un temple-revenido; a saber: verano infernal por el calor con 40º de temperatura, e inviernos gélidos, con heladas nocturnas durante meses, y temperaturas de hasta -20º. El clima hace el caracter, y el castellano es en parte fruto del clima que soporta. 
El padre de Silvina era mozo apuesto. Alto, fuerte, con pelo negro, enamoraba a las mozas con su sóla presencia. La madre, en cambio, era pequeña, muy delgada, muy bella de cara, pero con cuerpecito; eso sí, aunque abultara poco, su forma de ser apagaba al más gigante, incluido a su marido.

Los hijos que tuvieron aquel matrimonio fue producto de un meticuloso proyecto de la  progenitora. Según algunas tradiciones, ocultas para la mayoría de los mortales, y que se pasaban de madres a hijas, para engendrar varón o hembra era preciso seguir una serie de rituales, de esa forma no se dejaba al libre albedrío lo que nacería 9 meses más tarde. Según esas leyendas, dependiendo de la luna, del día, de la estación del año, y del flujo de la regla, el quiqui pertinente aseguraba un hijo o una hija, ¡vamos, un niño a la  carta! Por último, para que en ese momento preciso se quedara la mujer en cinta, era necesario que el hombre  echara a la mujer 4 ó 5 polvos seguidos, con poco descanso, y para evitar desmayo, estaba la solución del "calientaburras", brebaje que bebido por el hombre, y también por la mujer, hacía que les entraran unas ganas de coyunta irreflenables. Imaginaros como debería quedar el abuelo en cada acto, ¡4 ó 5 polvos son una exageración! (sí, ya lo sé, alguno los habrá echado, vale, pues mejor para él, y para ella, por descontado).

Como al año de casados, Silvina y su marido no esperaban descendencia, la madre de ella decidió tomar cartas en el asunto. Había decido que en  la visita de ese año los hincharía a "calientaburras" a los dos, ¡para eso estaba ella, para ayudar a una hija en lo que sea! ¡Ah!, se me olvidaba, la abuela quería nieta, no nieto, porque estaba muy hartita de tener que bregar con su marido y con sus hijos; si quiso hijos al principio, era para asegurarse el porvenir y  el trabajo en tiempos futuros, cuando ya  hacieron los dos varones, quiso hija y así fue.

Silvina y su marido si habían practicado el acto amatorio. Ambos llegaron vírgenes al matrimonio. Se unió a la inexperiencia, que él tenía un miembro demasiado grande, no por largo, si no por grueso, pareciendo más una morcilla de arroz que un chorizo culeño. Ambos se habían desvirgado al día siguiente de las nupcias, y después vinieron más coitos;  pero los diferentes intentos no terminaron en el cosquilleo final que te hace gritar; más bien ella gritaba de dolor, ya que no estaba suficientemente lubricada. Piensen queridos lectores, que en aquella época, la mayoría de la gente no había visto el mundo sexual ni por un agujero, no se hablaba del asunto, todo era tabú, no había precalientamientos, y las cosas se aprendían practicando, ¡si se aprendían!; por eso, Silvina y su marido abandonaron las ganas de hacer el amor por otras cosas, aquello resultaba desagradable. Afortunadamente, el no tener goce en cama no mermó lo más mínimos el amor entre ellos.

Como había dicho, la abuela los había puesto "calientaburras" hasta en el agua del botijo, y los pobres padres de Silvina andaban con calentura; pero cualquiera se ponía en faena allí,  en casa ajena y fuera de Madrid. 
Al segundo día, decidieron ir a visitar unas higueras  en propiedad que había a unos dos kilómetros del pueblo, lo hicieron para despejarse un poco, y de paso, pensaban, el aire les sentaría bien para bajar los calores. Regresando a casa, al caer la tarde, empezó a llover con tanta fuerza que tuvieron que refugiarse en el pajar del tío Ciruelo, un pajar semiabandonado que estaba al principio del villorrio.

Mojados hasta las trancas, se subieron a la parte superior de aquel corral, en donde había paja. Allí se quitaron parte de la ropa empapada, mientras esperaban a que la tormenta amainara.
La blusa de la madre era como si no llevara nada, sus grandes pechos, insunuaban unos pezones que atravesaban la prenda, el pelo mojado, la hacía  todavía más irresistible; él, con la morcilla de burgos hinchada en sangre, también hubiera podido  atravesar el pantalón, pero por fortuna el encierro para aquel miembro duró poco. Ni la mayor tormenta  en tiempos  caída en el lugar, pudo con el miedo a ser pillados, allí mismo lo hicieron, y, ¡por fin!, ambos se corrieron, ¡y al mismo tiempo!, ¡un polvazo señoras y señores!

Padre.- Sí hija, tu madre decía que tenías el pelo rojo porque cuando te engendramos pasó una cosa. Nunca  te la hemos contado, pero para lo que me queda en el convento... ¡me cago dentro!
Hija.- ¡Esa boca padre!, a ver, ¡ya desvaría!

Padre.- Hija mía, tú fuiste engendrada en una tarde de tormenta, en un pajar que había a la entrada del pueblo de los abuelos. Fíjate si fue bueno el polvazo que echamos tu madre y yo,  que después de terminar, se me fue el santo al cielo y me puse a echar un cigarrito, ¡imagínate!, ¡en un pajar!

Hija.- ¡Padre!, ¡que soy su hija!

Padre.- ¡JA! Llevaba yo un mechero de gasolina, ¡que entonces era un lujo para sibaritas!, y sin darme cuenta,  la ceniza del cigarrillo prendió la paja. Intentamos apagarla, pero  fue en balde, aquello empezó a arder, y no se nos ocurrió otra cosa que salir corriendo de allí, y gritar "fuego, fuego". Se armó la gorda Silvi, la gente salió de sus casas, y eso que estaba lloviendo a mares, y el pajar, mientras tanto, quemándose y amenazando a más corrales de al lado. Las campanas tocaron a arrebato para avisar del fuego, incluso nosotros nos pusimos a la cola para tirar agua, como si acabáramos de llegar. El fuego calcinó el pajar ,que había  sido testigo, y otro de al lado,  afortunadamente no hubo más establos ni más casas quemadas, ¡menos mal!,  la fuerte lluvia, y lo rápido que se movilizaron los vecinos evitaron el desastre. Nadie preguntó de dónde veníamos y cómo habíamos visto el fuego. Cuando tú naciste, y fuimos a ver a los abuelos y los tíos, algunas viejas cayeron que tú habias sido engendrada en la época del gran incedio, las  alcahuetas lo dijeron en conferencia, los hombres con chato de vino en mano,  pero siempre con sorna, nunca con segundas, cosas de los pueblos Silvi.

Hija.- Me deja perpleja...

Padre.- Naciste pelirroja, ¡como una llama de fuego!, y tu madre y yo pensamos que había sido un mensaje de Dios, y...

Hija.- No meta a Dios en todo esto.

Padre.- ¡Callate!, a veces me enfadas, te estaba diciendo que pensamos que había sido un mensaje de  Dios, porque no recordamos en ambas familias pelirrojos, y tú naciste así, ya sé que todos dirán casualidad, pero tu madre, que en paz descanse, y yo somos muy creyentes, y siempre hemos pensado que fue un mensaje, para que no olvidáramos, que por mi mala cabeza, casi provocamos un desastre; aunque bien valió un incendio para que naciera la niña más guapa de todo el mundo.

Hija.- ¡Menuda historia me ha contado!, ya hablaré con el médico de las pastillas que está tomando.

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Que cosas, de un "fuego" se produjo otro fuego, parece una paradoja.

Por cierto, con respecto a las creencias de los padres de Silvina, me he inspirado en mis abuelos, que eran castellano-manchegos de misa diaria (sus nietos, sin embargo, no pisamos la  iglesia ni aunque regalaran el vino).

Y nada más, que siento el rollazo que he soltado.

¡Feliz día!

Miguel



31 comentarios:

  1. Joder Miguel cuando te pones a escribir...lo bordas (ya te lo he dicho en alguna ocasión y no me cansaré) Bien contada esta historia generacional....Me gusta lo del fuego y pelirroja...¡vamos que me ha encantado! besitos de miercoles

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  2. ¡Hola Winnie!

    Bueno, bueno, me pones coloraooooooooo!!!!

    Ya es un honor que pase alguien a leerlo, y si encima gusta mejor!

    ¡Un besazo guapetona!

    Miguel

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  3. Menudo pasote de historia Miguel, a este paso te veo como el Miguel(De Cervantes;) del siglo XXI)ja,ja,ja. Haztelo mirar creo que Don Miguel se ha reencarnado en ti :)
    Pues además te digo que es un lujo leerte y encima que sepas que me lo he leido dos veces.
    Besos

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  4. ¡Hola Eurice!

    Bueno, bueno, "largo me lo fias Sancho", JEEEEJE, me alegra que te haya entretenido, ¡me haces muy feliz!

    ¡Un besazo muy grande!

    Miguel

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  5. Cada dia te "destapas" mas en tus escritos.
    No, si acabaremos leyendo una historia constumbrista de Miguel.
    BEsos.

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  6. ¡Hola Lola!

    JAAAAAA!! me tienes caladoooo!

    No creo, JAAAAA!!

    ¡Un besazo!

    Miguel

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  7. jaj no es largo, cari no seas pesado. Se lee bien, lo único que siempre me hace reir son los nombres que les pones, eso hace que me descentre un poco por la risa, pq lo del Tio Ciruelo, es de cachondeo, no? Pero sin embargo la historia es muy bonita y está muy bien contada, cari.

    Así que evita esas disculpas de que si es largo o no, el que no quiera que no lo lea, jaja El se lo pierde.


    Bezos.

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  8. ¡Hola Thiago!

    A mi me parece larguísimo, además, creo que un blog no hay que escribir tanto.

    Los nombres los ponga a posta, JAAAJAAAA, y por cierte, yo conocí a un Tío Ciruelo (de mote), y no me dió por preguntar de donde venía. Los motes son para varios posts.

    ¡Me alegra que te haya gustado!

    ¡Un abrazo muy grande!

    Miguel

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  9. Que historia mas emotiva amigo mio que bonita¡¡¡Si larga lo es un rato pero leyendola se me ha hecho hasta corta...que cosas cuentas tu por aqui eh¡¡¡saludos amigo....

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  10. ¡Hola Alijodos!

    A mi, con que te guste, o te haga sonreir, ¡me haces feliz!

    ¡Un abrazo muy grande!

    Miguel

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  11. Hola Miguel, coincido con todos tus amigos, escribes muy bien, tus historias "enganchan", ya te dije una vez que deberías escribir un libro de relatos cortos, es muy difícil, pero tú tienes el don :-)
    un beso

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  12. ¡Hola Mercedes!

    ¡Muchas gracias! Escribir para escritores, yo, con hacer sonreir, me doy por satisfecho.

    ¡Un besazo!

    Miguel

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  13. bueno, esas cosas siempre se han hecho en los pueblos, digo lo de "engendrar" a los hijos cuando la luna esta aquí o allá, cuando han pasado no se cuantos días despues de... en fin, que es normal todo esto. Lo que me resulta más gracioso es leer al padre de 94 años contandole estas cosas a la hija, que verguenza, no? jaja

    Un beso cielo

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  14. Me ha encantadooooo!!!
    aquí una pelirroja de bote, pero pelirroja...
    jajajaja, la verdad es que estoy de acuerdo con Winnie y Thiago...escribes de maravilla y...además le pones énfasi en las escenas de sexo...jaja
    me he reído mucho...gracias por estos ratos!!!
    Un besazoooo triple, como siempre!!!

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  15. ALEX:

    ¡Hola Alex!

    JAAAA!!! porque como él decía: "para lo que me queda en el convento, me cago dentro", además, que el hombre tenía su cosilla de guardarlo.

    Y con respecto a hacer tal o cual cosa, pues no lo sé, pero me imagino que sí.

    ¡Un abrazo muy grande!

    SENSACIONES:

    ¡Hola Sensaciones!

    ¿Que hace mi segunda pelirroja preferida?

    ¡Me gusta que te guste!, ¡ME HACES FELIZ!

    Sí, le pongo énfasis porque soy un guarro, ya lo sabes.

    ¡Un besazo muy grande!

    Miguel

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  16. Es un post XXL, pero valió la pena leerlo completo! Que bien que narrás Miguel, y esta historia costumbrista es fascinante. Además nunca le ahorrás polvos y folladas a tus historias, me encanta, jajajaja!!

    FELICITACIONES!!

    Muchas gracias por tu visita!

    BESOTES AMIGO!

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  17. De rollazo nada, me ha encantado!!! le imprimes un ritmo buenísimo, no he podido parar de leer a toda velocidad. Me gusta muuuuuucho, ;)
    Beso

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  18. Lo quie me extraña la poca cantidad de sexo, ¿solo cuatro o cinco seguidos? ¿eran impotentes o que?...No me extraña que con tan poca pasion le saliera rojo el pelo, a medio hacer ni rubia, ni morena...

    Fdo. Rocco...

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  19. cuanta inspiración Miguel!!

    Me has dejado con la boquita abierta.

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  20. Miguel, de lo más entretenido! Cuánto has tardado en escribirlo? ;-)
    Bss,

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  21. wa..me encantaa..pensaba leer algo por encima y seguir para abajo, pero me a enganchado. Es realmente escalofriante las sensaciones que das al escribir!!
    Ya tienes una nueva lectora^^

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  22. STANLEY KOWALSKY:

    JAAAJAAA!!! me cuidas demasiado en halagos y me voy a volver más tonto todavíaaaaaa!!!

    ¡Un placer, y un fortísimo abrazo!

    VIR:

    ¡Hola Vir!

    JO, ¡muchas gracias!

    Si te ha sacado una sonrisa me doy por satisfecho.

    ¡Un besazo!

    TEMUJIN:

    JAAAAAAAA!!!

    Mensaje para Rocco:

    ¡Di que sí Maestro!

    Firmado: Nacho Vidal

    CONXA:

    ¡Hola Conxa!

    Anda, que no, ¡gracias!

    ¡Un besazo!

    MCARMEN:

    ¡Hola Mª Carmen!

    Tardé unos 20 minutos, y luego 10 en corregirlo. La idea me vino el lunes por la tarde.

    ¡Un besazo muy grande!

    LINUXXI:

    ¡Hola Linuxxi!

    ¡Muchas gracias por la visita!, ¡celebro que te haya gustado!

    Voy corriendo a conocerte...

    ¡Un beso!

    Miguel

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  23. Miguellllllllllllllllllllllll,eres un crack,si tienes madera para estas historias tuyas tan divertidas,jajajaja.
    Besos campeón

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  24. perdón, llegué por accidente, estaba hablando con mi amiga cuando un inoportuno mosquito se ha detenido en la pantalla de mi teléfono móvil, echaré un vistazo a tu blog, [el mosquito ha muerto, lo he chafao]

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  25. MORGANA:

    ¡Hola Morgana!

    ¡¡MUCHÍSIMAS GRACIAS, GUAPETONA!!

    JESÚS GARRIDO

    ¡Muchas gracias por la visita!

    JAAAAA!!

    Miguel

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  26. te envidio por la facilidad que llegas a tener con las palabras la verdad muy bueno

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  27. JAJAJA NO SE POR QUE SIEMPRE PIENSO QE SACAS LO MEJOR DE CADA PERSONA AL LEERTE, EUPONGO QUE ES POR EL GRAN SENTIDO DE HUMOR QE PONES EN CADA HISTORIA.
    PUES REALMENTE ESTA ES LA VIDA LOS ABUELOS DE MIS ABUELOS, QUE BARBARIDAD LOS CONOCISTE???? JAJAJA, ME ENCANTA COMO ESCRIBES, BESOS

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  28. No habia tenido ocasion de leerte hasta ahora, y solo puedo decir... CHAPEAU!!
    Me ha encantado de verdad.
    Yo quiero mas post larguisisisisisisisisimos como este! jejejejeje
    Mil tribesos!

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  29. Soy Yo - MILTHON:

    ¡Muchas gracias!

    No tengo facilidad, a veces sale mejor, otras peor.

    ¡Un abrazo!

    ARIADNA:

    ¡Hola guapetona!

    Intento sacar una sonrisa, a veces sale, otras no, y la mayoría saldrá aburrimiento.

    ¡Me has dicho una cosa muy bonita!, soy una persona bastante sosa, y muy serio, aunque no lo parezca.

    ¡Un besazo!

    UNA SOÑADORA MÁS:

    ¡Hola guapetona!

    ¡¡ME ALEGRO QUE TE HAYA GUSTADO!!

    No pidas NAAAAAA, del mil sale uno potable, y parece que éste no ha salido muy mal.

    ¡Un besazo muy grande!

    Miguel

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  30. Pedazo de historia digna de ser pasada a la gran pantalla jajaja. El polvo pelirrojo, Fuego en el pajar, la pelirroja y el pajar en llamas...
    Por cierto ¿Polvo? Que es eso? jajaja

    Que crack

    Saludos

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  31. ¡Hola Calvarian!

    JAAAAAAA!!! creo que es pulpo en gallejo, JAAAAA!!!

    ¡Me alegro mucho que te haya gustado!

    ¡Un fortísimo abrazo!

    Miguel

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Por favor, educación ante todo. Gracias.